Un ejemplo de empoderamiento y superación

Listin Diario                                                                                      26 de  Mayo 2017



  • Un ejemplo de empoderamiento y superación
    Aporte. Desde sus inicios, Ceformomali aboga por la integración y el empoderamiento de la población femenina de Sánchez Ramírez.
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Cotuí, Sánchez Ramírez
Más de 3,000 madres, hijas y hermanas forman parte de los 87 grupos de amas de casa de la provincia Sánchez Ramírez que se han empoderado para el desarrollo de sus familias y de sus comunidades. Ellas han roto paradigmas sociales, y cada año crecen en capacidad y número, con la integración de mujeres y hombres en la promoción del trabajo que mantiene sor Luisa Suárez, educadora y líder comunitaria a cargo de estas agrupaciones. 
Antes del año 2000, en esta provincia el liderazgo femenino era muy reducido, en ocasiones inexistente. Muy pocas mujeres eran identificadas como líderes en sus sectores. A más de 20 años de trabajo continuo y gracias al impulso generado por la promoción de participación en igualdad de derecho, dan testimonio de los resultados que marcan un giro de 180 grados en la realidad de la zona. 
El Centro de Formación para Mujeres Organizadas Maria Libertadora (Ceformomali), que dirige sor Luisa, es una entidad sin fines de lucro que desde sus inicios en el 1997 ha abogado por la integración y el empoderamiento de la población femenina de Sánchez Ramírez en actividades de desarrollo colectivo, al tiempo de garantizar la integración de cada miembro de la familia en los procesos de desarrollo.
En un contexto de elevada tasa de analfabetismo, la baja autoestima de los grupos de amas de casa, la imposición de actitudes machistas y la resistencia de muchos de los compañeros de vida de estas mujeres, Ceformomali desarrolló programas de alfabetización para enfrentar estas problemáticas que aquejaban y hacían más vulnerables a las mujeres de las comunidades de la provincia. 
En 2008, con la llegada de la empresa minera Barrick Pueblo Viejo, se propició un incremento en las solicitudes de alfabetización en la zona. Frente a esto, la empresa solicitó el apoyo de Ceformomali, dada su experiencia en procesos de formación y brindó su apoyo, facilitando los instructores y todos los materiales requeridos para que los cursos cumplieran con su propósito. Gracias a esta acción de responsabilidad social más de 300 personas fueron certificadas, brindándoles mayores oportunidades. 
“Con la alfabetización hemos logrado mucho. Antes las mujeres de los grupos no sabían leer y escribir. Ahora no solo saben leer y escribir, sino que tienen el deseo de continuar adelante. Con estos programas vemos que más que esposas, madres e hijas somos miembros activos en nuestra sociedad, con la capacidad de asegurar su aporte en el desarrollo de nuestras familias”, expresa Silvia Cesarina Coronado, miembro de Ceformomali. 
Con la autoestima fortalecida, creció en estas madres, esposas e hijas pero sobretodo comunitarias el deseo de continuar estudiando; de seguir mejorando cada día. Estas mujeres empoderadas se convirtieron en el soporte de otros comunitarios, y tomando la responsabilidad de aportar sus conocimientos académicos a sus hijos e hijas, familiares, vecinos y otros miembros de sus comunidades, fungieron como instructoras, entregando a otros lo que una vez en enseñanzas les fue otorgado. 
Fábrica de productos
Con una visión concreta y el deseo de completar una autonomía productiva para los miembros de la organización, surge una idea que propició el nacimiento en 2009 de la fábrica de productos Candiver, un proyecto de elaboración de productos de belleza, limpieza y medicina externa. 
“Los Cambios que hemos experimentado como población son innumerables, en la actualidad podemos observar mujeres que a partir de los 15 años están tomando el control de su futuro, han decidido emprender una ruta hacia el éxito siendo parte de distintos proyectos de formación y producción”, dice Luisa Suárez, miembro y parte de la directiva de Ceformomali.