Ausencia de conceptos y hogares en la patria

Listin Diario                                                             28  de  Junio 2017
LEONOR PORCELLA DE BREA
Es una verdadera pena, la ausencia de hogares entre las personas paupérrimas en nuestra tierra. Sin embargo, comprendemos que los muy pobres, si no tienen para comer les es imposible mantener un verdadero hogar; por ser considerado como algo sagrado, donde viven personas llenas de conceptos, que los practican; aunque desdichadamente,  no abundan en nuestra amada Patria.  
No obstante, casi todos los paupérrimos tienen en sus casuchas televisión, porque esos infelices necesitan distraerse, y esa es la manera más adecuada por no tener ningún costo para ellos. Esas personas como dicen ellos: “Se la buscan”  algunos tiran alambres eléctricos de algún lugar público, llevándolos a sus casitas; también lo toman de lugares autorizados por amigos; porque en verdad no tienen para poner luz  eléctrica a sus nombres. Tenemos que hacer algo por nuestra pobreza, porque en realidad todos somos seres humanos que necesitamos vivir, siendo para ellos demasiado difícil, especialmente,  para ésa infancia, que anda tristemente andrajosa y descalza por nuestras calles, pidiendo limosnas. Toda la infancia paupérrima debe de asistir a las escuelas públicas, realidad que no sucede, porque algunos progenitores los convierten en pedigüeños, pobrecitos, dan realmente mucha lástima.
Lo más terrible es cuando se enferman, considerando que muchos padres  no les hacen caso, consciente que lo más importante para algunos, es que le traigan el dinerito de sus peticiones callejeras. En días pasados vi un niño cayéndose, vendía periódicos y le pregunté qué le pasaba, me dijo: ®Señora, estoy hirviendo en fiebre, pero así tengo que vender estos periódicos o mi padre me azota.®  Dios, me brotaron dos lágrimas, quise entrarlo en mi automóvil, pero él no me lo permitió, entonces le extendí una papeleta y se marchó corriendo. En ese instante, comprendí que es nuestra obligación hacer algo por la niñez desvalida; la última palabra lo dice, es verdaderamente desamparada, no tiene de donde sostenerse, porque en verdad viven en las calles de lo poco que les dan, y hasta algunos de ellos lo prefieren a vivir con un padre autoritario y despiadado. Sin embargo, muchas madres, ¡pobrecitas sufren demasiado! porque sus maridos las golpean, el maltrato no es solamente físico, sino también mental, muy dañino para su hijos y para ellas mismas. Es una verdadera tragedia, lo que está ocurriendo  en nuestra Patria con la pobreza, porque tienen  pocas esperanzas de mejoría; a decir verdad, no son muchas las personas que se preocupan por una realidad devastadora para esa pobre gente.
 Se han construido escuelas públicas, nuestro Gobierno lo está ordenando, para mejorar la educación del pueblo Dominicano, Lo que tiene mucha importancia; considero que si la educación se extendiera, podrían reducirse la delincuencia y la criminalidad. Muchos de ellos delinquen por ausencia de trabajo y desde luego de dinero; aunque otros, con efectivo en sus manos lo que hacen en drogarse; a consecuencia se trata de un caso muy difícil de resolver, pero no imposible. Hay que luchar para lograrlo, porque la paz comienza en el hogar, y de ahí pasa al pueblo, ellos requieren de tranquilidad espiritual que no tienen.  ¡Es que casi nunca saben con qué van a comer!  A pesar de que nuestra ciudad se está llenando de torres, eso no quiere decir que el país sea inmensamente culto ni nada parecido. El Gobierno nacional debe de velar más de cerca no solo por la pobreza, sino por nuestra infancia, aunque comprendo que tiene mil cosas que atender; sin embargo, mirando hacia el mañana, hay que  hacer valer  la niñez Dominicana, porque solamente así tendremos en el futuro un país culto y fuerte. Dios ayudará.