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Lo bueno de la gastronomía española es su infinito catálogo de platos procedentes de todos los rincones del país; son tantos que parece imposible abarcarlos todos. Hoy vamos a centrarnos en una receta procedente de uno de los municipios más conocidos de la provincia andaluza de Málaga, Antequera.
Se trata del salmorejo de naranja, aunque en su lugar de origen se conoce como porra de naranja; ya que el plato no lleva tomate, existen personas que opinan que no se debería llamar salmorejo. Es cuestión de opiniones, aunque la realidad es que el método de elaboración coincide bastante.
Parece ser, de hecho, que el plato surge al recurrir a la naranja ante la falta de tomates en invierno. Hablamos, por tanto, de un plato humilde que se suma a la larga lista de sopas y cremas frías que hemos heredado de la gastronomía andaluza y que tan bien nos viene en vacaciones.

Ingredientes

  • 5 naranjas grandes
  • Medio kilo de pan del día anterior
  • 2 dientes de ajo
  • Vinagre balsámico
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Salmorejo de naranja: paso a paso

- El primer paso consiste en remojar el pan. Antes de nada, os recomendamos utilizar una variedad que tenga una miga densa y lo más claro posible. Trocéalo y remójalo posteriormente hasta que ablande.
- Mientras tanto, exprime bien las naranjas. Aunque te dé algo de pereza, utiliza naranjas naturales y no caigas en la tentación de emplear zumo ya elaborado previamente o concentrado.
- Si quieres que la textura de la porra quede muy fina y homogénea, cuela el zumo para eliminar la pulpa y las semillas que se hayan podido colar.
- Cuando el pan esté remojado, déjalo escurrir (ayúdate de un colador fino) para que se elimine todo el agua posible.
- Toca triturar. Si tienes un robot de cocina tipo Thermomix, mejor que mejor, pues te será más fácil llegar a la textura deseada.
- Mezcla el pan, el zumo de naranja, los dientes de ajo, la sal y un chorro de vinagre, y tritúralo todo.
- Si no quieres que el ajo tenga más protagonismo del debido, modera la cantidad que le echas al conjunto, así como el vinagre.
- Cuando todo se haya mezclado, echa el aceite poco a poco, en un hilo fino, sin dejar de batir hasta que consigas la textura que te apetezca. Como hemos dicho anteriormente, lo ideal es conseguir una crema fina. Si te queda muy líquido, añade más pan y si te queda muy sólido, añade aceite o zumo de naranja.
- Una vez tengas la porra lista, déjala enfriar en el frigorífico.
- Puedes servir con multitud de ingredientes para acompañar: aceitunas negras, huevo duro, gajos de naranja, jamón, gambas, bacalao ahumado… Eso depende de los gustos de tus comensales.