Contaminante de la corrupción

Listin Diario                                                               08 de  Junio 2017



  • Contaminante de la corrupción
Ricky Noboa
rnfdeportes@hotmail.com
A la sazón del retiro de los EU del acuerdo de París, quiero reflexionar en algunos conceptos. La creciente población de la tierra necesita más alimento y combustible; sin embargo, muchos métodos agrícolas e industriales dañan el medio ambiente con la tala de árboles y la contaminación de la atmósfera causada por la excreción de la combustión automotriz e industrial. 
Como resultado, la capa de ozono que protege la tierra se va debilitando y el clima se calienta.  Cada vez más territorios se convierten en desiertos, con lo que aumenta el riesgo de hambre en los países pobres.  
Los líderes mundiales enfocan combatir estas amenazas con medidas como la prohibición de productos químicos nocivos. Me pregunto: ¿hasta dónde agrede al medio ambiente la corrupción imperante que depreda los recursos naturales? Entiendo que el ser humano ha hecho muy poco por la preservación de su hábitat para garantizar la pureza de un medio ambiente menos contaminado.  Creo que detrás de este compromiso, o más bien el deber de preservar la vida, se esconde la complicidad de un sistema social que fomenta la corrupción al no aplicar o administrar justicia efectivamente, para combatir la impunidad a costa del enriquecimiento ilegal.  
Los pueblos del mundo están compelidos a atacar esa corrupción responsable de la poca salubridad, educación y alimentación de los pueblos, que afecta a la mayoría de los individuos en sus derechos básicos de desarrollo. El lastre que carga la sociedad en los déficit fiscales provocados por la corrupción, es la causa principal de que los individuos actúen de espaldas al medio ambiente por no encontrar garantías de sus derechos humanos, golpeados por un sistema que no castiga la corrupción y promueve el dolo desestabilizador de las inversiones de recursos, en favor de la mejoría de la calidad del medio ambiente, y por ende, del derecho a la vida.  
No podemos preservar el medio ambiente sin detener el contaminante de la corrupción, ya que los recursos naturales que perdemos a través de ella son los que debemos emplear en la descontaminación del medio ambiente. 
La voluntad de luchar contra la corrupción es decisiva para defender el derecho a la alimentación, transparentando el uso de las reservas patrimoniales.