¡La tapa veraniega ideal! Salmorejo cordobés con guarnición de bacalao

Msn                                                       08 de  Junio 2017




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Una buena receta de salmorejo cordobés es aquella que cada uno prepara a su gusto. Para este proceso, resulta ideal disponer de un tomate maduro de calidad, pan casero y aceite de oliva virgen suave de baja acidez, así como poder añadir una buena guarnición, que puede ser jamón, marisco, huevo e incluso, atún. En este caso, esta variante de la receta tradicional incorpora el bacalao ligeramente marinado con limón, pimienta y laurel.
Además, los diferentes ingredientes de este salmorejo cordobés se tienen perfectamente en casa, así que no tienes que romperte la cabeza para intentar encontrarlos en el supermercado ¡Verás qué rápido y fácil es de preparar!

Ingredientes (para 4 personas)

Para el salmorejo
  • 750 gramos de tomate muy maduro
  • 150 gramos de miga de pan del día anterior
  • 2 huevos
  • 1 diente de ajo
  • 50 mililitros de vino fino
  • 150 mililitros de aceite de oliva virgen extra
  • Sal
Para el bacalao
  • 100 gramos de bacalao desalado
  • Medio limón
  • Media cucharadita de pimienta negra en grano
  • 1 hoja de laurel
  • Aceite de oliva

Preparación del salmorejo cordobés con guarnición de bacalao
 

- Para comenzar, pon en un bol el bacalao con un chorro de zumo de limón, la pimienta y el laurel. Cúbrelo con aceite de oliva, remueve y reserva.
Cuece los huevos durante 10 minutos, pásalos por agua fría, pélalos y resérvalos.
Aplasta el ajo con el lado de un cuchillo y frota con él el recipiente que vayas a usar para el salmorejo (si se desea obtener más sabor a ajo, deja los trozos del diente).
Pica el tomate en grueso y colócalo en el recipiente. Tritúralo y pásalo por un chino para eliminar las pepitas y la piel.
- Moja el pan con el vino y un poco de agua, si es necesario, para que se ablande. Añade al tomate y déjalo reposar dos minutos y después, incorpora el huevo picado en grueso junto a la sal.
- Para finalizar, tritura a fondo y, sin parar, añade el aceite poco a poco para que vaya emulsionando y formando una crema. Corrige de sal y enfría en la nevera.
Ya solo quedaría servir el salmorejo cordobés en un bol o en un plato hondo con los trozos de bacalao escurrido y desmigado por encima.
Sin duda, lo cierto es que la combinación de salmorejo y bacalao será toda una sorpresa para tus comensales. Sin ir más lejos, el bacalao es posiblemente uno de los pescados más versátiles que existen. Todo es cuestión de probar nuevas alternativas culinarias ya que, como comentamos al comienzo de la receta, las diferentes versiones del salmorejo cordobés dependen del gusto de cada uno y los pequeños detalles que se pueden ir incorporando a la base más tradicional de este plato.