La combustión siempre ha sido el problema

Listin Diario                  10 de  Julio  2017




  • La combustión siempre ha sido el problema
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  • La combustión siempre ha sido el problema
Saiury Calcaño
saiury.calcaño@listindiario.com
Santo Domingo
El diccionario define fumar como aspirar y despedir el humo producido por la combustión del tabaco o de otra sustancia herbácea preparada en forma de cigarrillo o pipa. Aunque esta práctica milenaria es tan antigua como la humanidad, todavía en el siglo 21 existe mucha desinformación sobre el tema.
Los compuestos tóxicos que se encuentran en el humo del cigarrillo, la mayoría de los cuales se forman cuando se quema el tabaco, son reconocidos como la causa principal de las enfermedades relacionadas con el tabaquismo.
“La combustión de cigarrillos, en lugar del tabaco o la nicotina, es la causa de un desastre de salud pública. El proceso de combustión produce muchos compuestos tóxicos que no se encuentran en el tabaco no quemado”, asegura Jean-Francois Etter, investigador suizo del control del tabaco.
El Instituto Nacional de Salud y Excelencia Clínica del Reino Unido (NICE en sus siglas en inglés) afirmó mediante una investigación en el 2014: “Los científicos están de acuerdo en que una serie de compuestos tóxicos, distintos de la nicotina que se generan por la quema de tabaco, son la principal causa de enfermedades relacionadas con el tabaquismo como el cáncer de pulmón, enfermedades cardiovasculares y enfisema”.
La nicotina, sin embargo, el mismo estudio enfatiza: “Es sobre todo las toxinas y los carcinógenos en el humo del tabaco, no la nicotina, que causan la enfermedad y la muerte”.
La nicotina se produce naturalmente en el tabaco y en pequeñas cantidades en otras plantas. Está presente en todos los productos del tabaco: cigarrillos, tabaco de corte fino para enrollar a mano, cigarros, tabaco para pipas y tabaco sin humo.
Los expertos en la salud coinciden en que, aunque adictiva y no libre de riesgos, la nicotina no es la causa principal de las enfermedades relacionadas con el tabaquismo.
“Necesitamos dejar de satanizar la nicotina”, dijo Ann McNeill, profesora de adicción al tabaco y del Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia del King’s College de Londres, quien ha dedicado su carrera a investigar maneras de ayudar a las personas a dejar de fumar.
NO ESTÁ EXENTA DE RIESGO
EL DOCTOR BERTRAND DAUTZENBERG,
 médico y presidente de la Oficina Francesa de Prevención del Tabaquismo (OFDT), señala que la nicotina contenida en un cigarrillo electrónico no es perjudicial pero sí es adictiva.
“Todavía hay algunos riesgos involucrados en el uso de la nicotina. Por ejemplo, es altamente tóxico cuando se ingiere o se absorbe en dosis altas. La nicotina puede aumentar el ritmo cardíaco y la presión arterial de una persona, lo cual puede ser problemático para aquellos con enfermedades del corazón o presión arterial alta severa. También menores y mujeres embarazadas o lactantes”, aclara.
Umberto Veronesi, exministro italiano de Salud y expresidente del Instituto Europeo para la Investigación del Cáncer, sostiene que los cigarrillos contienen nicotina que no es cancerígeno pero es responsable de la dependencia clínica del producto.
IQOS: UN SUSTITUTO LIBRE DE HUMO 
Hay un enunciado que dice que “del mal, el menos”, la amplia y competitiva industria que se dedica a la producción y comercio del tabaco ha tomado conciencia de que el cigarrillo convencional provoca enfermedades tales como cáncer de pulmón, paro cardíaco y enfermedades pulmonares.
Kevin MacGirr, doctor y profesor de la Universidad de California, explicó las razones por las cuales la gente fuma: “Para quitarse el estrés, cuando está enojado, por depresión, porque lo disfruta, por tener algo que hacer, el sabor y por la sensación que le produce”.
Y aunque cada día hay más personas tomando conciencia del daño que producen los productos derivados del tabaco, y por tanto se registran menos fumadores en comparación con años anteriores, se estima que para el 2020 todavía habrá mil millones en todo el mundo. Es por esto que de manera dramática la industria del tabaco se está transformando para que los consumidores que han decidido y decidirán seguir siendo consumidores del tabaco lo hagan con alternativas menos dañinas.
FORO MUNDIAL
Se realizó por cuarta vez el Foro Global sobre la Nicotina en la ciudad de Varsovia, Polonia. El evento es uno de los más conocidos sobre política, ciencia e innovación en el campo de los productos de nicotina.
Este año con el tema: “Reducir el daño, salvar vidas”, se enfoco en llamar la atención sobre el potencial de productos de nicotina más seguros para reducir la carga de enfermedades que existe mundialmente por el tabaquismo.
En la actividad, que reunió a más de 300 especialistas en el tema, científicos, médicos y la prensa a nivel mundial, Philip Morris Internacional (PMI), la multinacional que lidera la industria con Marlboro, presentó sus investigaciones sobre el nuevo concepto que están desarrollando desde el 2008, “Productos de Riesgo Reducido”, que tienen la visión que se convierta en el sustituto que los fumadores elijan para que dejen de usar cigarrillos y para tener un ambiente libre de humo.
EN QUÉ CONSISTE? 
Los dispositivos “heat-not-burn” solo calientan a muy baja temperatura el tabaco y no lo queman y producen en consecuencia un vapor que contiene mucho menos toxinas que el humo del tradicional cigarrillo.
El primer de cuatro productos de riesgos reducidos de PMI y que pertenece a la categoria de “heat-not-burn” es IQOS, un producto alternativo derivado del tabaco que se calienta electricamente. Se lanzó en el 2014 y ya se está comercializando en 24 países.
No se puede confundir IQOS con un cigarrillo electrónico. Es un dispositivo con una unidad con forma de bolígrafo en la cual se calienta los heets (traducido en español sería como palo de tabaco) a 350 grados Celsius, debajo de la temperatura requerida para que se produzca la combustión en el tabaco, que ocurre por encima de los 400 grados Celsius, y que genera la producción de humo y ceniza.
IQOS busca que el fumador consuma un producto de tabaco que no entre en combustión, sino que sea calentado a la temperatura suficiente para que el fumador experimente una sensación similar a la del cigarro tradicional.
Como consecuencia de esto, iQOS no produce humo, sino un vapor que, según la tabaquera, “contiene niveles inferiores al 10% de los componentes dañinos del humo de cigarrillo” y “no afecta de manera adversa en la calidad del aire en espacios cerrados”.
Los estudios experimentales sobre IQOS han arrojado que: · No desprende humo ni ceniza, y tampoco olor.
· De acuerdo con los estudios de laboratorio de PMI, el vapor que expulsa contiene en promedio un 90% de niveles más bajos de sustancias tóxicas en comparación con el humo de un cigarrillo tradicional.
· Lo más controversial es que PMI ha declardo que IQOS no está hecho ni se le vende a personas que nunca han fumado o que están en proceso de dejar de fumar.
EXPERTOS EN LA SALUD OPINAN 
El cardiólogo griego Konstantinos Farsalinos, quien intervino en el foro mostrando los resultados de sus investigaciones, relató en una entrevista exclusiva para LISTÍN DIARIO que desde el 2009 comenzó a investigar sobre este tópico, en la actualidad ha visitado casi todos los continentes, considerándose como “un portavoz como médico de estas opciones”.
Farsalinos confesó que al principio estaba escéptico, pero luego de una profunda indagación sus resultados, aseguró, demuestran la diferencia entre IQOS y los cigarrillos electrónicos: · El IQOS es una alternativa de nicotina más amigable para los usuarios, no produce las toxinas que un cigarrillo convencional.
Reduce en un 90% las toxinas.
· IQOS contiene tabaco (50 miligramos) el cigarrillo electrónico no.
· Es diferente en la forma en cómo funciona, “cuando activas IQOS y se calienta el ‘heet‘ a una temperatura mínima se deja de calentar y el aparato mantiene la temperatura, esto no ocurre con los cigarrillos electrónicos que se calientan mientras están encendidos”.
· IQOS tiene más nicotina que un cigarrillo eléctrico, sin embargo no quema el tabaco, que por 40 años se ha sabido que es el causante de los males asociados al tabaquismo.
· Solo se recomienda para fumadores actuales, no para lo que decidieron dejarlo o para nuevos fumadores.
“Seamos realistas. La primera prioridad de la salud pública debería ser que las personas dejarán de fumar. Sin embargo, no todos los fumadores lo harán, entonces por qué no darle otra opción menos dañina que no es totalmente libre de riesgo, pero si hace menos daño. IQOS es menos perjudicial todavía que el cigarrillo electrónico, podría ser la opción del futuro”.
“No es cuán beneficioso es, porque al final lo mejor es no consumir ningún producto derivado del tabaco, es cuántos cigarrillos tradicionales que te matan vas a evitar fumar si cambias a productos de riesgo reducido”, afirmó de manera rotunda.
De su lado, el neurólogo dominicano José Silié Ruiz puntualizó: “Lo ideal para la buena salud es no fumar nada, pero si usted desea disfrutar de ese placer, es una decisión racional pasar a usar estos dispositivos.
Se está promoviendo dispositivos de productos de riesgo reducido que van a originar los mismos efectos de placer que da la nicotina, pero usando un tabaco elaborado para estos equipos en los que no habrá combustión sino un simple ‘tibiar’ el tabaco, pero sin producir el humo ni las cenizas que originan el cigarrillo que hoy conocemos”.
LA POSICIÓN DRÁSTICA DE PMI 
“Productos de Riesgo Reducido (RRPs) es el término que usamos para referirnos a los productos que presentan o tienen el potencial de presentar menos riesgo de daño a los fumadores. Tenemos una gama de RRP en varias etapas de desarrollo, evaluación científica y comercialización. Debido a que no queman el tabaco, solo lo calienta a una baja temperatura, producen cantidades mucho menores a los compuestos nocivos y potencialmente dañinos que se encuentran en el humo del cigarrillo”, expresó Moira Gilchrist, directora científica de Philip Morris Internacional (PMI).
“Nosotros hemos elegido dar un nuevo rumbo a nuestra compañía. Hemos elegido hacer algo realmente significativo. Estamos construyendo el futuro de PMI con productos sin humo que suponen una alternativa mejor que fumar. De hecho, nuestra visión es que algún día estos productos reemplacen a los cigarrillos”. Andrés Espinal, director de Asuntos Corporativos.
Desde el 2008 la multinacional ha invertido más de 3,000 millones de dólares, empleando a más de 400 científicos, ingenieros y técnicos de clase mundial para desarrollar estos productos.
Casi dos millones de consumidores adultos ya han cambiado a IQOS.
“Nuestro sueño a largo plaza es que no haya nadie que fume Marlboro”. declaró en una entrevista en el diario Expansión, Mario Masseroli, director general de Philip Morris Internacional para España y Portugal.
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