Sentir de un pueblo

Listin Diario                                              06 de  Julio  2017


  • Sentir de un pueblo
Ricky Noboa
rnfdeportes@hotmail.com
Los acontecimientos políticos y sociales dan como resultado el fruto de la madurez de los pueblos; y como respuesta, jamás se debe negociar la impunidad.  En un país la corrupción no puede sustituir los principios éticos de la transparencia en la administración pública. La justicia debe guiar la legitimidad del buen proceso para así transparentar el camino hacia un verdadero sistema de derecho.  En el pasado, la sociedad dominicana fue inducida y sometida a un proceso de degradación moral que afectó su principal activo, una población joven que debe valorar la honestidad como la principal vía de progresar y alcanzar sus metas, sin lesionar los derechos de los demás. La ley juega el principal rol que todos debemos asumir, donde se castigue en igualdad de condiciones al desposeído, como al poderoso. Una democracia no puede ser un camino expedito para alcanzar el poder con los recursos que le son sustraídos al pueblo, que aporta la mayor parte del sacrificio tributario sin recibir soluciones efectivas para sus necesidades básicas.  En base al altruismo y a los principios, Mahatma Gandhi combatió y logró las reivindicaciones de un pueblo víctima de injusticias y segregación social.  El núcleo de su oración es la convicción de la lucha por el “Ser”. Nuestra sociedad debe empoderarse y exigir mediante el sometimiento, que los que infringen la ley y practican el dolo justifiquen su enriquecimiento, para así evitar la fuga de grandes capitales del erario, provocando el desestabilizador déficit fiscal que nos oprime.  En estos momentos, la experiencia que hemos vivido de esclarecimiento de las finanzas públicas por los sobornos y sobreevaluaciones, es una coyuntura que nos pone a prueba frente a la complicidad o no de sanear esta sociedad, para beneficiar a una generación de hijos y nietos que para crecer tienen que nutrirse de una probidad que con sus acciones deben demostrar en el tiempo. Ahora es nuestro turno frente a la corrupción del sistema político decadente para demostrar que no son todos los que están y no están todos los que son.  Finalmente, pedir a Dios la ayuda de decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.  Si me das fortuna, no me quites la razón; si me das éxito, no me quites la humildad; si me das la humildad, no me quites la dignidad.