Adiós a un gran Yankee

Listin Diario                                                                       15 de Septiembre 2017


  • Adiós a un gran Yankee
Kevin Cabral
kevcabral@hotmail.com
Con el reciente fallecimiento de Gene Michael, los Yankees de New York perdieron al arquitecto de su última dinastía y uno de los ejecutivos más importantes de la organización en la era de la familia Steinbrenner, que inició en 1973 cuando Michael aún era jugador. 
Michael, de discreta carrera como jugador, es reconocido como un extraordinario evaluador de talento y como uno de los pocos ejecutivos que no tenía temor de llevarle la contraria al temido propietario George Steinbrenner en decisiones relacionadas con las operaciones del equipo. 
 
Luego de dirigir a los Yankees en dos ocasiones y ser gerente a principios de los 80 para luego ser el capataz de los Cubs de Chicago entre 1986 y 87, Michael se convirtió en gerente del conjunto del Bronx por segunda ocasión en 1990. En ese momento, Steinbrenner estaba suspendido por haber pagado US$40,000 al apostador Howie Spira en procura de información que pudiera perjudicar la imagen del estelar jugador de los Yankees Dave Winfield. 
 
Sin la intromisión del “Boss” en las operaciones diarias del equipo, Michael (conocido universalmente por el apodo “Stick”) construyó el equipo que trajo cuatro campeonatos a los Yankees en el período 1996-2000. 
 
Siguiendo los lineamientos de Steinbrenner, la organización se había caracterizado por negociar prospectos de importancia en procura de veteranos que pudieran contribuir de inmediato al éxito del equipo grande. Así fueron cambiados jugadores como Fred McGriff, Willie McGee y Jay Buhner, quienes se convirtieron en estelares con otros uniformes. 
 
Michael se alejó de esa errada estrategia, convirtiendo a los Yankees en el equipo de los 90. Fue quien reclutó, desarrolló y conservó el núcleo de jugadores que resultó determinante para esos éxitos. También fue el primer gerente que le dio la oportunidad a Buck Showalter de ser manager de Grandes Ligas, paso importante para el nuevo equipo que comenzó a acumular éxitos en 1994. 
 
También había nombrado a Dick Howser para que se hiciera cargo del equipo en 1980 y fue quien escogió a Joe Torre como sucesor de Showalter.  
 
Adelantado para su tiempo, enfatizó la importancia de contar con jugadores que controlaran la zona de strike y estuvieran en circulación con frecuencia. Comenzó a remover del equipo jugadores de bajo porcentaje de embasarse, reemplazándolos con veteranos como Wade Boggs y Mike Stanley, entre otros. 
 
Su primer movimiento de alto perfil fue enviar al panameño Roberto Kelly a Cincinnati a cambio del temperamental jardinero Paul O’Neill. La decisión fue agriamente criticada, ya que muchos veían a Kelly como el mejor jugador de los Yankees. Mientras la carrera de Kelly se apagó en corto tiempo, O’Neill se convirtió en uno de los puntales de los Yankees. 
 
De la misma forma, se mantuvo paciente  con el jardinero central Bernie Williams, quien tuvo un difícil inicio en Grandes Ligas.  A pesar de múltiples solicitudes del Boss, quien se reintegró al equipo en 1993, de que negociara al boricua, Michael esperó hasta que Williams pudo convertir sus herramientas en habilidades y se convirtió en uno de los principales jugadores del equipo. Poco tiempo después, la historia se repetiría con el eventual cerrador Mariano Rivera. 
 
Otros movimientos de importancia durante su período como gerente: Firmar al abridor zurdo Jimmy Key en 1992. La adquisición del closer John Wetteland en 1995 desde Montreal. Wetteland fue fundamental en la corona de 1996 antes de declararse agente libre y dar paso a Rivera. 
 
Otros dos transacciones destacadas fueron la que completó con Seattle para traer al inicialista Tino Martínez y el relevista Jeff Nelson y una segunda en la que procuró los servicios del estelar abridor David Cone desde Toronto. Para cerrar ese trato, tuvo que “tumbarle el pulso” a Steinbrenner, quien se negaba a ceder a Marty Janzen, prospecto que nunca llenó las expectativas y tuvo una efectividad de 6.39 en su breve participación con los Azulejos. 
 
Y lo más importante fue desarrollar y mantener en la organización al grupo que se conoció como el “Core Four” por su importancia en las coronas que iniciarían en 1996. Nos referimos a Derek Jeter, Rivera, Andy Pettitte y Jorge Posada. Los cuatro fueron artífices de cinco equipos campeones de los Yankees, en 1996, 98, 99, 2000 y 2009. 
 
Si revisamos esos años, Michael demostró ser muy hábil a la hora de decidir cuáles prospectos negociar para atender otras necesidades del equipo y cuáles conservar en la organización.  Al dejar la gerencia del equipo en manos de Bob Watson, Michael se mantuvo dentro de los Yankees como una especie de consultor multifuncional con asignaciones principalmente relacionadas con su habilidad para evaluar talento. También fue mentor de importantes ejecutivos como Brian Cashman y Brian Sabean (principal ejecutivo de béisbol de los tres veces campeones Gigantes de San Francisco.  Al pasar revista, Michael dejó un gran legado durante una carrera de alrededor de medio siglo con el equipo del uniforme de rayas.