Economía diseña regulación agua

Listin Diario                                                                                   08 de Noviembre 2017

Santo Domingo

Isidoro Santana, ministro de Economía, en la apertura en el hotel Sheraton de la Primera Reunión Preparatoria ante el Foro Mundial del Agua, a realizarse en marzo próximo en Brasil.
Un estudio del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo estima en US$20,000 millones el costo necesario para adaptar el recurso agua frente al cambio climático al 2030, afirmó ayer el ministro de Economía Isidoro Santana.
De hecho, solo por los efectos directos de las lluvias acaecidas en el país a finales del año pasado y principios del actual, más las que acompañaron los huracanes Irma y María, República Dominicana sufrió pérdidas directas estimadas en US$1,044 millones, dijo.
Expresó que esa cifra solo se refiere a la destrucción de acervo de capital, de caminos y puentes, acueductos, canales y plantas de tratamiento, viviendas y plantaciones agrícolas. No incluye, por tanto, los daños a la vida o la salud humana, así como tampoco los efectos económicos indirectos, tales como paralización de actividades productivas, apagones, pérdida de días de docencia, disminución de turistas, entre otros, que con los datos disponibles no ha sido posible cuantificar.
Indicó al respecto que el 82% de la indicada cifra corresponde a las lluvias del año pasado, pero como los efectos de los recientes ciclones recayeron prácticamente sobre las mismas provincias del norte, no hicieron más que lacerar la herida para esa población.
Quiero compartir con los integrantes de esta reunión preparatoria el convencimiento que tenemos, de que el abordaje de la gestión sostenible del recurso agua no es una tarea solo de gobierno, sino de todos los usuarios y actores, agregó.
Santana habló durante la primera reunión preparatoria para la realización del Octavo Foro Mundial del Agua, a celebrarse en marzo de 2018 en Brasil, cuya actividad se llevará a cabo por tres días en el hotel Sheraton.
Aseguró que está confiado en que los países del Caribe, los más afectados por el cambio climático, en su condición de pequeños estados insulares en desarrollo, al finalizar esta reunión preparatoria llevarán al Octavo Foro Mundial de Agua soluciones prácticas a los temas críticos de la gestión del agua: gobernanza sectorial, gestión de las sequías, acceso universal al agua potable y el saneamiento, con sus atributos de calidad y cantidad, eficiencia en el uso de agua, gestión de la demanda, gestión ambiental del recurso, entre otros.
“Como economista al fin, creo la razón de ese cambio es de índole económica. Resulta que el más valioso recurso natural, ese sin el cual todos acordamos que no hay vida posible, tradicionalmente ha sido gratis, y lo que es gratis, ni se economiza ni se cuida”, manifestó Santana.
Gestión involucra a la isla Hispaniola 
República Dominicana comparte la Isla Hispaniola con Haití, por lo que la gestión de los recursos hídricos involucra a las dos naciones, indicó Santana en su discurso. Explicó que en la isla hay cuatro cuencas hidrográficas binacionales.
Una de ellas, la cuenca del Artibonito, la más grande del Caribe, abarca aproximadamente 9,600 km2 y provee servicios ecosistémicos vitales para el desarrollo económico de la región más pobre del país, al tiempo que es la base de la economía agrícola del país más pobre de América, Haití, puesto que nutre la presa de Peligre.
Es esa presa la que proporciona el agua a nuestros vecinos, para más del 70% de su producción de arroz, tubérculos y caña de azúcar, junto al importante uso doméstico y servicios energéticos para la población residente en el área cercana, agregó.
Por tanto, dijo que el rol de las políticas públicas es clave.
Indicó que en República Dominicana sectores importantes se encuentran regulados, tal es el caso del sector eléctrico, la salud pública, el sector bancario, las telecomunicaciones, entre otros.
Sin embargo, hasta la fecha el tema de agua, para sus diversos usos, y el saneamiento, se encuentran deficientemente regulados, para lo cual se trabaja en el diseño de un nuevo marco regulador.