Formas que atraen

Listin Diario                                                                                   08 de Noviembre 2017

Yaniris López
Santo Domingo

ESPAÑA. En la plazoleta del Museo Guggenheim de Bilbao se levanta esta araña de 10 metros y 22 toneladas llamada Mamá. Es un diseño de Louise Bourgeois y fue construida en 1999 con bronce, mármol y acero inoxidable.
No solo la torre Eiffel en París, la estatua de la Libertad en Nueva York o el pequeño Manneken Pis de Bruselas atraen a miles de visitantes cada año hasta las ciudades que los acogen. Hay muchas otras esculturas y monumentos distribuidos por los continentes que por su singular forma, material de construcción o historia figuran en las listas de “no debes perderte” cuando de viajes se trata.
Lo simbólico de cada estructura invita a la interacción y a complacer la curiosidad, dos cualidades innatas que distingue a los buenos viajeros.

ÁFRICA. Este rostro de Nelson Mandela en el pueblo de Howick, en la provincia Kwa-Zulu Natal (Suráfrica), es una instalación hecha con 50 barras de metal. El diseño de la pieza, de Marco Cianfanelli, hace alusión a los años de cárcel sufridos por el líder sudafricano.

DENVER. El gran oso azul de fibra de vidrio que mira a través de los cristales del Centro de Convenciones de Colorado en Denver (EEUU) es una escultura de 12 metros que, sin dudas, atrae las miradas de los visitantes. Construido en 2005, su autor, Lawrence Argent, lo llamó “I see what you mean”.

SÍMBOLO. El monumento representa al atleta y campeón olímpico griego Diágoras de Rodas llevado en hombros por sus hijos Damageto y Acusilao luego de que estos ganaran en unos Juegos Olímpicos. La pieza se levanta en la plaza Chrysanthou de la Isla de Rodas, en Grecia.

VANCOUVER. Esta escultura de una ballena asesina se llama “Digital orca” y es un trabajo realizado en 2009 por el artista Douglas Coupland. Está emplazada próximo al Centro de Convenciones de Vancouver, en Canadá. Es una pieza de 20 metros de aluminio recubierta de acero inoxidable.

AUSTRALIA. Las esculturas en bronce de cuatro cerdos hambrientos en el centro comercial Rundle, en Adelaida, Australia, provocan la risa de compradores, transeúntes y turistas.

En una calle de Breslavia, Polonia, la escultura dedicada al transeúnte anónimo, del escultor y cineasta Jerzy Kalina (2006), está inspirada en la instalación “El paso” (1977), del mismo autor.

ISLANDIA. Esculpida por Jón Gunnar Árnason junto al mar, al final de la calle Frakkastigur, en Reikiavik, la escultura de aluminio "El viajero del sol” (Solfar) es un bote que simboliza los sueños y la libertad. La propuesta data de 1986 y se hizo para celebrar el 200 aniversario de la fundación de Reikiavik. Gunnar murió en 1989, dejando como legado una de las obras de arte más apreciadas en este país.

EEUU. En Chicago, la silueta del Flamenco Rojo es todo un atractivo. Realizada por el artista estadounidense y precursor de la escultura cinética Alexander Calder en 1973, se le puede ver, como si flotara, en la Plaza Federal de esta ciudad. Calder falleció en 1976.