Las 7 mejores maneras de perder peso cuando te da pereza ponerte a régimen

MSN                                                                                           09 de Noviembre 2017
Cuando la desgana puede contigo. (iStock)

Hemos oído hasta la saciedad que para lucir hay que sufrir, que hay que matarse en el gimnasio y que la única manera de perder peso es a través del esfuerzo y el sacrificio sobrehumano. Sin duda, estos eslóganes tan manidos nos frenan en nuestros intentos de ponernos a adelgazar de una vez por todas. Comer bien y hacer algo de ejercicio no debería sentirse como un trabajo extra, pues incluso si no tienes tiempo, dinero o motivación para salir a correr y prepararte una comida casera y sana todos los días, puedes perder peso si sigues los siguientes siete consejos. Se trata de una serie de estrategias que requieren poco esfuerzo, pero que a la vez son muy efectivas para deshacerse de los kilos que sobran.
Practica la multitarea
Ahorra tiempo y dinero haciendo ejercicio en casa en vez de ir al gimnasio. Por ejemplo, guarda todo el material necesario (esterilla, mancuernas, etc.) cerca de tu televisor y cuando estés viendo tu serie favorita puedes aprovechar el tiempo para realizar flexiones de bíceps o abdominales. Ya que vas a ver el programa sí o sí, que sea en beneficio o no en detrimento de tu forma física (que el sedentarismo de sofá hace mucho daño al cuerpo).
En resumen, puedes practicar la multitarea para sacarle partido a las pocas horas libres que nos dejan nuestras responsabilidades laborales y familiares. Además, al estar entretenido, el ejercicio se te pasará volando, es la misma lógica que utilizan las cintas para correr con pantalla incorporada o los videojuegos en los que debes moverte.
Come las sobras del fin del semana
El método consiste en cocinar en un solo día lo que comerás el resto de la semana. Pongamos que la mañana del domingo es el momento que más libre tienes. Pues bien, puedes utilizarlo para prepararte diversos platos que se puedan congelar. De esta forma, solo hay que pensar una vez tus comidas y no siete, ahorrarás mucho tiempo y evitarás tentaciones, pues la comida siempre te esperará en la nevera.
Acorta el tiempo para tus compras
Más útil de lo que pensabas. (iStock)© Proporcionado por El Confidencial Más útil de lo que pensabas. (iStock)
El consejo habitual en estos casos es comer antes de ir a comprar para no estar paseando con el estómago vacío por los pasillos del supermercado entre miles de opciones apetitosas. Otro suele ser: cíñete a la lista, fundamental para no dejarte llevar por impulsos como el hambre. De esta forma, la única decisión que debes tomar es decidir qué marca o tipo de producto debes comprar.
Compra tentempiés listos para comer
No tiene por qué ser siempre fruta, innova. (iStock)© Proporcionado por El Confidencial No tiene por qué ser siempre fruta, innova. (iStock)
A todos nos ha llegado algún día el hambre antes de la hora de comer. Si es el caso y no tienes contigo las típicas almendras o rodajas de manzana, es probable que busques en el bar más cercano alguna tapa o acabes asaltando la máquina expendedora.
Recuerda en todo momento que los tentempiés no tienen por qué ser comida basura, sino también yogures, frutos secos, frutas y verduras (enteras o ya cortadas). Si tratas de ahorrar tiempo y dinero y no te importa planificar con antelación, prepara el picoteo al comienzo de la semana para evitar las futuras tentaciones.
Descansa entre bocado y bocado
Si estás acostumbrado a comer a toda prisa, que sepas que muy probablemente esa ansiedad esté boicoteando tus esfuerzos para adelgazar. Puede que tardes un días en coger el hábito, pero dejar los cubiertos entre cada bocado no solo reduce la velocidad, sino que te saciará antes y te ayudará a ingerir menos calorías. En este sentido, también es recomendable masticar bien y beber antes de comenzar la comida.
Siempre preparado para echar a andar
¿Irá al trabajo o saldrá a andar? (iStock)© Proporcionado por El Confidencial ¿Irá al trabajo o saldrá a andar? (iStock)
Para muchos lo más molesto de ir al gimnasio es preparar todo el equipo con antelación. Sin embargo, muchos desconocen que hoy en día hay ropa apta (elástica y favorecedora) para el ejercicio que también se puede llevar a la oficina (a menos que haya que ir de etiqueta, claro). Y si lo tuyo es caminar, basta con unas buenas zapatillas. Intenta ir al trabajo andando, subir escaleras cuando haya oportunidad y, en definitiva, mantenerte activo. Lo bueno es que no tendrás que preocuparte por la dichosa ropa ni por el dónde ni cómo cambiarte. Se te acaban las excusas…
Duerme bien
Esta es sin duda la forma más perezosa de adelgazar. Al respecto, una investigación canadiense concluyó tras seis años de pruebas que aquellos que dormían entre cinco y seis horas por la noche engordaban alrededor de dos kilos más que aquellos que llegaban a las siete u ocho horas. Otro estudio reciente publicado en el 'American Journal of Clinical Nutrition' aseguró que la falta de sueño aumenta los niveles de la hormona del hambre, la grelina, y ralentiza la velocidad a la que se queman las calorías.