Migraciones presionan sistemas de salud de AL

Listin Diario                                                                                   07 de Noviembre 2017


Doris Pantaleón
dori.pantaleon@listindiario.com
Buenos Aires, Argentina

Migraciones presionan sistemas de salud de AL
Las migraciones y el cambio climático presionan cada vez con más frecuencia los sistemas de salud y deben llevar a los países a reforzar sus programas de vacunación a fin de evitar el surgimiento de enfermedades que mantienen controladas en su población, pero que podrían resurgir brotes si se presenta algún caso.
Así lo señalaron las infectólogas Luiza Helena Arlant, de Brasil y María Luisa Ávila, de Costa Rica, quienes señalan que la protección de vacunas no sólo debe ir dirigida hacia niños y envejecientes, sino hacia toda  la población para evitar enfermedades inmunoprevenibles, sobre todo en países que tienen altas migraciones y que se ven afectados por fenómenos naturales, como República Dominicana.
Advierten que esas medidas son necesarias porque por lo general se conoce  muy poco sobre las vacunas que tienen aplicadas las personas que llegan como inmigrantes o su condición inmunológica lo que puede dar paso al surgimiento de enfermedades que ya estaban controladas.
Recuerdan que hay muchas enfermedades prevenibles por vacunas que están controladas, no erradicadas, por lo que un caso que llegue puede provocar rápidamente un brote, si la población no está debidamente vacunada.
Las especialistas se refirieron al tema al ser entrevistadas por separado por Listín Diario mientras participaban como expositoras en el panel “La Vacunación de Adultos en la Intersección de la Sociedad, el Gobierno y el Consultorio Médico”, durante el desarrollo del Seminario sobre vacunas, organizado por la empresa farmacéutica Pfizer dirigido a periodistas de Latinoamérica.
La doctora Arlant entiende que por eso es importante que los programas de vacunación sean fuertes y que en ellos se incluya a la población migrante.
Polio
“No es que crea que debe haber programas específicos de vacunaciones para los migrantes sino que los países procedan a fortalecer sus programas internos para evitar que surjan brotes”, explicó.
La especialista brasileña  puso como ejemplo el caso de Brasil cuando se celebraron las pasadas Olimpiadas, donde se aisló un virus de polio en uno de los baños de un aeropuerto, y al investigarse era un serotipo que circulaba en Guinea Ecuatoriana, pero que no hubo riesgos de expansión porque la población estaba debidamente vacunada.
Dijo que no hay un calendario específico de vacunas para los inmigrantes, sino que hay recomendaciones que son las mismas de los países, porque si llega un niño de cualquier edad, lo ideal es que el país donde llega conozca cuáles vacunas tiene aplicadas y si no cumple con el calendario de vacunación vigente, se le debe aplicar hasta completar dicho esquema.
Entiende que si se aplica el calendario estricto de vacunación no hay que preocuparse por la migración.
FENÓMENOS NATURALES
A su vez, la doctora Ávila dijo que los cambios ambientales que se registran contribuyen a exacerbar virus y bacterias que atentan contra la salud, por lo que es importante que los países tengan una buena gestión de riesgos de los fenómenos naturales, con la protección de la población con vacunas, entre ellas la neumonía.
Dijo que la exposición a cambios climáticos tan fuertes como los que se tienen actualmente, aumenta el riesgo de infecciones virales que atacan el sistema respiratorio y lo hacen más sensibles a que una bacteria que normalmente puede estar en la garganta pase a la sangre, irse al pulmón, al cerebro o al corazón y desarrollar una enfermedad pulmonar.
“Como estamos en época de huracanes, la gente pasa más tiempo hacinada, con las casas cerradas, y entonces esa poca ventilación aumenta el riesgo de infecciones”, señala.
Dijo que con la vacuna contra el neumococo el primer beneficio es individual porque evita enfermedades como neumonías, infecciones de oído, artritis, sinusitis y ayuda a prevenir las infecciones cardiacas.
Señaló que esa vacuna se puede aplicar en cualquier edad, pero sobre todo en los grupos de riesgos que son los menores de edad, los mayores de 60 años, el personal sanitario y en los jóvenes y adultos que tienen factores de riesgos.