Mike Guerrero y el trato a los dirigentes en RD

Listin Diario                                                                                   04 de Noviembre 2017


Mario Emilio Guerrero
megkrantz@hotmail.com
Mike Guerrero afirmó en una entrevista que le hice esta semana, en mi programa Protagonistas, algo que piensa la mayoría de quienes están ligados al béisbol dominicano, pero que casi nadie expresa públicamente: “que no hay mucha gente que quiera dirigir en la pelota dominicana, porque sabe que tarde o temprano, si el equipo pierde unos cuantos juegos, va a ser despedido, aun haciendo un buen trabajo”.
Su queja
Guerrero, quien ha dirigido a los Leones del Escogido, Tigres del Licey y Toros del Este, y actualmente es coach de banca del conjunto azul, se quejó, en sentido general, del trato poco profesional que reciben los managers en la liga dominicana, de quienes dijo que “los botan como se tira la basura al zafacón”. Durante su comparecencia en el referido espacio televisivo, que se transmite por el canal CDN SportsMax, señaló que “si se contrata a un dirigente, porque la gerencia considera que reúne las condiciones para hacer un buen trabajo, luego no se puede catalogar a esa misma persona de mal manager y despedirla, si el equipo se mete en una mala racha”.
En la cuerda floja
Comparto plenamente las opiniones externadas por Mike Guerrero. En los últimos años, lo que viene sucediendo con los dirigentes en el béisbol criollo no tiene ni pies ni cabeza, es un verdadero desorden. Los managers siempre están en la cuerda floja y son cesanteados desde que un equipo atraviesa un mal momento, ya sea en serie regular, Round Robin o playoff final, eso no tiene la mayor relevancia. En algunos casos son los propios directivos que se desesperan y deciden un cambio de dirigente y en otros, ceden a las presiones de fanáticos y periodistas.
Mala práctica
En otras ocasiones he manifestado que este asunto trae inestabilidad en las organizaciones e impide que se establezca un plan de trabajo a largo alcance. Si persiste la mala de práctica de botar a un dirigente por cualquier “quítame esta paja”, llegará un momento en que nadie querrá ser manager en la pelota de nuestro país. ¿O será que la proliferación de managers latinoamericanos en el actual torneo, es ya consecuencia de esta situación? No me extrañaría para nada.
Su carrera dirigencial
A continuación les presento detalles de la carrera como dirigente y jugador de Mike Guerrero, un reputado hombre de béisbol. Él es actualmente manager del conjunto Biloxi Shuckers, sucursal de los Cerveceros de Milwaukee en la Southern League (Doble A). Fue nombrado dirigente de este club en febrero de 2016, luego de pasar dos campañas como coach del equipo de Grandes Ligas, en esta misma organización. Guerrero comenzó su carrera de dirigente en 1995 con los Blue Jays de Toronto, en la Liga de Verano Dominicana (DSL, por sus siglas en inglés). Se unió a la organización de los Cerveceros en 1996, como manager de su sucursal en la DSL, permaneciendo en el puesto hasta 2002. En 2001 condujo a su equipo a la conquista del campeonato, por lo que fue nombrado como Dirigente del Año.
En EUA
Entre 2004 y 2013, dirigió en todos los niveles, desde liga de Novatos, Clase A, Doble A hasta triple A, en la franquicia de los Cerveceros, siendo promovido en 2014 a las Grandes Ligas como coach de primera base y entrenador de infield, donde permaneció hasta la campaña de 2015. Su récord como manager de Ligas Menores es de 1,096-956 (.534), en 14 temporadas.
Reconocimiento
En el 2013, recibió el premio Mike Coolbaugh, galardón que reconoce a aquellos individuos que han demostrado una excelente ética de trabajo de béisbol, conocimiento del juego y habilidad en educar a los jugadores jóvenes en el terreno. Su experiencia como manager incluye haber dirigido en el 2008 al equipo Oahu Cane Fires, de la Liga Invernal de Hawaii y en el 2010, a los Surprise Rafters, en la Liga Otoñal de Arizona.
Como jugador
Un antiguo jugador de cuadro interior de ligas menores, que alcanzó el nivel de Doble A, Guerrero pasó nueve temporadas con las organizaciones de Milwaukee (1987-1992, ’94-95) y Kansas City (1993). Registró un promedio de bateo en su carrera de .242, en nueve temporadas.