Duros de ponchar

Listin Diario                                                                                     02 de Diciembre 2017
  • Duros de ponchar
Tony Piña Cámpora
tonypiñacampora@gmail.com
La semana pasada suministré en mi cuenta de Twitter un dato que provocó eco por su trascendencia. Fue el siguiente: “En 225 apariciones al plato que en series finales de Lidom hizo Mateo Alou con el Escogido, solo se ponchó tres veces”. No fue para menos, la hazaña se lo merecía; pero esta se amplía cuando se agrega que en las dos series semifinales que actuó y se efectuaban en la época, agotó 41 apariciones más sin poncharse. Eso quiere decir que en total, en las postemporadas locales se presentó a batear 266 veces y únicamente en tres fue hecho out en el plato.  
Esa pericia fue una especie de sello de los tres hermanos Rojas Alou. Al igual que Mateo, tanto Felipe como Jesús tenían esa característica como bateadores. Incluso este posee el récord para una temporada y de por vida en el circuito local. En 1971-72 realizó 156 presentaciones en el plato con 142 turnos oficiales y únicamente en una ocasión fue ponchado. De por vida, tuvo 2,860 veces al bate recibiendo 106 ponches, una frecuencia de uno cada 27 turnos. En ese sentido le sigue Mateo con noventa out por vía de los strikes en 2,070 veces, frecuencia de uno cada 23.0. En el noveno lugar de esa lista está Felipe con 114 ponches en 1,875 turnos, uno cada 16.4.   La habilidad de hacer mucho contacto con la bola es muy valiosa en un  bateador. Cuando la pelota se pone en juego las posibilidades de embasarse son mayores, al poncharse esa oportunidad se reduce casi a cero, aunque hay asimismo que señalar que con corredores en base, sobre todo si está ocupada la primera almohadilla, se acrecienta el riesgo de consumarse una doble matanza.  
GRUPO ÉLITE
El resto del grupo de élite del cuadro histórico que indico, entre los que han agotado un mínimo de mil turnos oficiales, son Manuel Jiménez (1,204VB/55SO=21.9VBxK), Bonny Castillo (2137VB/98K=21.8VBxK), Félix Fermín (1,577VB/77K=20.4VBxK), Mario Guerrero (1,365VB/68K=19.5VBxK), Manuel Mota (2,400VB/128K=18.8VBxK) y Olmedo Suárez (1,243VB/75K=16.6VBxK).
 Jiménez en la campaña de 1959-60 estableció una marca que está vigente. Concluyó 116 turnos al bate en forma consecutiva sin poncharse. Le tocó a uno de los lanzadores más ponchadores de esa etapa lograr hacer out por esa vía al jardinero de las Estrellas Orientales. Guayubín Olivo, lanzando para el Licey, en juego en el que ganaron tres a dos, ponchó a seis rivales, entre ellos a Jimenez.  
El último de estos prodigios en actuar en el béisbol dominicano fue Fermín. La temporada final en la que intervino localmente fue 1998-99 y en la de 1994-95 se ponchó cinco veces en 152 turnos, una frecuencia de 30.4 VBxK. Ha sido el último con ese nivel en una campaña.  
En los torneos a partir del 2000 en los que se ha mantenido una serie regular con cierta uniformidad, el bateador que ha demostrado mayor capacidad de contacto ha sido Robinzon Díaz; en 2009-10 se ponchó seis veces en 141 veces al bate, frecuencia de 23.5.
EN GRANDES LIGAS
Si este análisis se extrapola a los resultados de los dominicanos que en grandes ligas han realizado por lo menos tres mil apariciones al plato, se mantienen los mismos protagonistas. La trilogía Rojas Alou es parte de los nueve que tienen una frecuencia de más  de diez turnos por ponche, encabezando Jesús con 16.3, seguido de Mateo que logró 15.4. Felipe ocupa una sexta posición con 10.4. A ese nivel también se distinguieron Plácido Polanco con una frecuencia de 13.4 y Dámaso García 12.2.
 Finalmente, para fines de comparación, la marca en Liga Mayor en esa habilidad pertenece a Joe Sewell, un campo corto de los Indios de Cleveland que bateaba a la zurda y  e destacó en el decenio de los años veinte del siglo pasado. En su carrera de catorce años únicamente se ponchó 114 veces en 7,132 turnos, un ponche cada 63 veces. Entre los activos, pasó este año a encabezar la lista, al llegar a las tres mil apariciones, Norichika Aoki, con frecuencia de un ponche cada 10.53 turnos al bate.