RD$44,000 millones

Listin Diario                                                                                     06 de Diciembre 2017
En el último cuatrimestre del año que culmina, la economía ha estado impactada positivamente por el  influjo de 44,000 millones de pesos de préstamos al sector privado, tras una sustancial liberación del encaje legal y la estabilidad de tasas bajas de interés.
Esta combinación de causas ha producido un dinamismo en el manejo del circulante que no solo se refl eja en una recuperación de la demanda por el consumo de artículos, la adquisición de viviendas y vehículos, sino en fuertes inyecciones a las pequeñas y medianas empresas y a la recuperación agrícola.
Al liberar más de 20,000 millones del encaje legal que se impone a la banca formal, el sector fi nanciero pudo disponer de esos recursos para prestar a tasas de interés que disminuyeron por el efecto de esa medida inicial, lo que reactivó el crédito a las medianas y pequeñas empresas.
Fue un acierto de la Junta Monetaria y de las directrices trazadas por el gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, el haber tomado estas iniciativas en tiempo oportuno.
Aparte de la primera liberación fuerte del encaje, el Banco Central también permitió que 11,000 millones de pesos adicionales se prestaran al sector que fuera, sin exclusividades, y esto robusteció la oferta del sector fi nanciero.
Descomponiendo la cantidad total prestada, se colige que la economía dominicana ha recibido un promedio de 10,000 millones mensuales para créditos a bajas tasas, suma que se siente a todos los niveles.
Las recientes ferias de viviendas y automovilísticas, así como las de muebles, electrodomésticos, viajes de turismo, especiales del comercio en días como el Viernes Negro, pusieron en evidencia la expansión del circulante monetario a nivel general.
Y ahora con la distribución del sueldo 13 del gobierno y la regalía pascual del sector empresarial, ese dinamismo se multiplica, permitiendo que el ciudadano y el sector productivo cierren el año con menos apreturas e incertidumbres que las que pudieron temerse a raíz de las catástrofes causadas por los ciclones Irma y María y otros fenómenos atmosféricos recurrentes.