Un paso adelante en la lucha contra la corrupción

Listin Diario                                                                                     22 de Diciembre 2017
ROBERT COPLEY
Aunque Ángel Rondón es una persona muy conocida en la República Dominicana, dudo que muchos conozcan el nombre de Serguéi Magnitski. Sergei era un joven abogado y contador ruso que trabajaba para una empresa internacional en Moscú. El denunció la corrupción de su gobierno en el 2008, y posteriormente fue detenido y torturado, le fue negada atención médica, y dejado morir en su celda en Moscú.
Hasta la fecha no se le ha adjudicado la culpa a ningún responsable por su muerte. En el año 2012, el congreso estadounidense pasó una ley en honor al señor Magnitski la cual identifi có públicamente a los individuos involucrados en su caso, y también a otros individuos rusos que se creía que eran culpables de violaciones de derechos humanos y corrupción. Esa ley permitió al gobierno estadounidense prevenir que ofi ciales rusos corruptos usaran el sistema fi nanciero estadounidense para lavar sus ganancias ilícitas y también previno que esos ofi ciales rusos tuvieran más acceso a los Estados Unidos.
En 2016, el congreso estadounidense expandió la aplicación de esta poderosa herramienta y pasó la segunda ley mundial de Magnitski.
Esta expansión de la ley permite que el Presidente de los Estados Unidos imponga sanciones fi nancieras y restricciones de visa sobre los que cometan ciertas violaciones de derechos humanos y de corrupción signifi cativa. El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, al consultar con el Departamento de Estado y el fi scal general, puede imponer sanciones sobre aquellos que realicen infracciones de derechos humanos y sobre ofi ciales corruptos alrededor del mundo de una manera que antes no era posible. El 21 de diciembre de 2017, la Administración del Presidente Trump dio pasos signifi cativos para implementar la ley al emitir un decreto presidencial e identifi car varias personas y entidades, incluyendo la República Dominicana. Sus visas fueron revocadas y sus nombres fueron colocados en la lista de ciudadanos del Departamento del Tesoro. El hecho de ser nombrado en esta lista prohíbe a ciudadanos estadounidenses y a residentes permanentes en los Estados Unidos que hagan negocios con ellos. En la práctica, los activos que ellos tengan bajo jurisdicción estadounidense serán congelados y no podrán hacer negocios con entidades o personas de los Estados Unidos.
Con demasiada frecuencia, el abuso a los derechos humanos y el cometer actos de corrupción son pasados por alto. Alrededor del mundo existen instituciones democráticas y judiciales que son débiles, que no tienen independencia o se les hace difícil, si no imposible, combatir a la poderosa élite económica y política que cometen estos delitos. Las acciones del gobierno estadounidense demuestran que no permaneceremos en silencio frente a la impunidad.
En esta región, el caso Odebrecht ha impulsado importantes avances en muchos países en la lucha contra la corrupción. En los Estados Unidos, nuestra investigación de ese caso continúa. La declaración hecha por el gobierno estadounidense ayer enfoca la atención hacia estos actos, les impone consecuencias signifi cativas y reales a los perpetradores y sirve como advertencia para otros.
El autor es Encargado de Negocios, a.i. de la Embajada de los Estados Unidos de América