“Es imperante”

Listin Diario                                                                                     13 de Enero 2018
Carolina Cruz de Martínez
carolinacruzdemartinez@yahoo.com
ES IMPERANTE: Subir y bajar, bajar y subir. Cada uno de nosotros hace este tipo de ejercicio en distintas áreas de la vida y es una manera de equilibrar la carga. Nadie nunca está totalmente arriba ni totalmente abajo. Mantener el nivel es imperante hacer.
En el deporte es igual. El atleta se ejercita y practica en el arte del balanceo, desde su forma física en el terreno de juego, hasta su equilibrio en la vida personal. Un atleta que conozca su fisionomía, se dará cuenta que no puede darse el lujo de estar completamente duro, ni completamente blando. Es imperante que aprenda que hacer para mantener la armonía de las partes sin descuidar ni descuidarse.
La majestuosidad de un deportista no consiste en resolver y hacer sino en cuidar como lo hace y como resuelve. Es imperante que un atleta aprenda que la calidad de los procesos es tan importante como el final. No hacen nada con llegar vertiginosamente al resultado final si se violentan elementos en el camino. Los fanáticos han visto caer muchos atletas que exitosamente han logrado grandes hazañas, estadísticas y numeritos porque han sido sorprendidos por secretos ilícitos. Por eso es imperante entender que no es lograrlo, sino el cómo hacerlo.  
Es imperante que el atleta entienda lo efímero de su carrera. La vida útil del deportista es corta en función de la vida misma, pues solo se aprovechan los años de juventud y de salud. Es imperante que haya un balance donde se mida bien cómo administrar el tiempo, el talento y las oportunidades.
Es imperante que el atleta entienda sus prioridades. El balance entre las mismas le ayudará a enfocarse en que hacerle tiempo y porque. En un mundo donde todos y todo demanda atención es imperante que el atleta sepa que va primero, que va segundo y que va tercero. No a todos se puede complacer, y no a todos se puede ayudar. Es imperante saber administrar.
SABIDURIA: Es imperante saber que el atleta sepa conjugar quien es como persona, quien es como atleta, y quien es como ente social. Aunque se viva en un solo cuerpo, las responsabilidades y los roles son distintos y las obligaciones son diversas. Es imperante que el atleta conozca que le corresponde en cada lugar, y cómo manejarse dentro de la demanda de cada perfil.
Es imperante que el atleta entienda que ser talentoso en su industria no lo hace talentoso en otras áreas. Por eso debe siempre estar abierto y presto a aprender conocimientos de vida que el deporte no le puede ofrecer. Si así hace es imperante que el éxito le alcance, no solo en el argot deportivo sino en el estadio de la vida también.
 “Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.”