Ligera, sencilla y rápida: la mejor opción para el postre es esta tarta de Philadelphia sin horno

MSN                                                                                                 05 de Enero 2018



La tarta de queso es, sin duda, uno de los postres más elaborados. No solo por lo fácil de su preparación, sino también por el hecho de que podemos hacerla de múltiples maneras. Una receta muy sencilla y deliciosa es esta de Philadelphia en la que ni tan siquiera necesitaremos del horno para su preparado.
Hay quien prefiere preparar la tarta de queso durante la época estival. Pero lo cierto es que se trata de una receta que sienta bien en cualquier momento del año. Un postre ligero y que no resulta nada empalagoso, ideal para tomar después de cenar o incluso para el desayuno o la merienda.
Tal vez el único inconveniente de esta tarta sea el tiempo de preparación, ya que habrá que dejar unas horas en el frigorífico antes de servir. Sin embargo, una vez la tengamos lista, será la gran protagonista del evento.

Ingredientes para la elaboración

  • 250 gramos de queso crema Philadelphia.
  • 250 mililitros de nata con 35% de materia grasa.
  • 4 hojas de gelatina neutra (o 7 hojas de gelatina neutra en polvo).
  • 50 gramos de azúcar.
  • 50 gramos de galletas tipo María.
  • 25 gramos de mantequilla.
  • 150 gramos de mermelada de fresa o frutos del bosque.

Preparación paso a paso

-Tritura las galletas metiéndolas en una bolsa y aplastándolas con un rodillo.
-Cuando las galletas estén trituradas, añade la mantequilla previamente derretida y mezcla todo bien.
-Engrasa un molde desmoldable con un poco de mantequilla para que la tarta no se pegue y vierte allí la mezcla anterior.
-Presiona por todo el fondo para que la masa quede compacta y distribúyela bien por toda la base del molde.
-Cuando la masa esté bien distribuida y compacta, lleva el molde al frigorífico para preparar el resto de la tarta.
-Pon 3 hojas de gelatina en agua para que se hidrate.
-Mientras la gelatina se hidrata, pon en un cazo la nata para batir, el queso crema y el azúcar y caliéntalo a fuego bajo removiendo continuamente.
-Cuando la gelatina esté hidratada, añádela a la mezcla anterior y remueve con unas varillas hasta que se disuelva por completo.
-Cuando esta mezcla rompa a hervir, retírala del fuego.
-Vierte la mezcla sobre el molde y llévalo a la nevera durante 90 minutos aproximadamente para que la gelatina haga su efecto.
-Para la cobertura, pon a hidratar en agua la hoja de gelatina que queda.
-Calienta la mermelada en un cazo y, cuando la gelatina esté hidratada, añádela.
-Bate bien la mezcla hasta que la gelatina esté bien integrada.
-Añade la mermelada a la tarta, que ya habrá endurecido lo suficiente para aguantar esta capa.
-Lleva la tarta nuevamente al frigorífico y déjala reposar allí durante al menos cuatro horas aproximadamente.