No es con nombres con lo que se gana

Diario Libre                                                                                     05 de Enero 2018


Tony Peña
Tony Peña sentenció en una ocasión cómo se gana un juego de béisbol. “Siempre he dicho que el juego de béisbol y en cualquier deporte no se gana con nombres, se gana con hombres”,
Cuando concluyó el sorteo de nativos e importados, el radar de los seguidores de la pelota, se ubicó por los predios de los Gigantes del Cibao, recibiendo dicha franquicia la calificación más alta por el reclutamiento de dos gemas del montículo: Raúl Valdés y Evan McLane.
Los Tigres del Licey que en la Serie Regular ocuparon el cuarto escalón (25-25) seleccionaron a Lisalverto Bonilla, Alexis Candelario y Bryan Evans y el veredicto de los eruditos de la pelota en un decreto de dos líneas fue el siguiente: “Con ese pitcheo abridor no va para ningún lado”.
Pero, el béisbol es como el dicho campesino “una cosa piensa el burro y otra el que la apareja”.
Valdés y MacLane en cuatro salidas tienen marca de 0-2, 4.50, con 20 innings lanzados, 16 hits permitidos, 10 carreras limpias para una efectividad de 4.50.
El Trío del Glorioso integrado por Candelario, Evans y Bonilla exhiben un registro de 2-0, 1.38, con 13 innings, 13 hits, 2 vueltas limpias, 3 bases y 15 ponches. Esta muestra revela que una cosa es lo que se analiza sobre el papel, y otra del cielo a la tierra, lo que sucede dentro de las líneas de cal.
Nunca nos cansaremos de repetir que el béisbol es difícil de pronosticar por aquello de hacer diana combinando estadísticas, mística y falta de lógica.
El béisbol no todo es estadística, por aquello del parecido con los “hilos dentales” que enseñan una parte, pero no el todo. Por encima de las estadísticas, está el factor humano y cuando un equipo aparece con veteranos que juegan sin presión, ni vigilancia de MLB como son los ejemplos de Yamaico Navarro, Anderson Hernández, Erick Aybar, Diory Hernández, Juan Francisco, Julio Borbón, Engel Beltré y Donovan Solano, donde un gallo canta diferente en cada partido.
Un día como hoy: 1920, Después de dos semanas de polémicas, los Yanquis de Nueva York ratificaron la que quizás fue la transacción más famosa de la historia del béisbol: la compra de Babe Ruth en $100 mil dólares y otros $300 mil en préstamos. La operación había sido demorada hasta que Ruth acordó los términos. Harry Frazee, el dueño de los Medias Rojas, defendió la venta y llamó a su antiguo jugador como uno de los más egoístas y desconsiderados hombres que
se hayan colocado un uniforme de béisbol.
1964, Porfirio Cáceres, pitcher derecho de las Águilas Cibaeñas fue firmado por los Mets de New York con un bono de $3 mil pesos
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