Por qué correr con frío es mejor

MSN                                                                                                 05 de Enero 2018
Imagen de archivo / EFE© EFE Imagen de archivo / EFE
Correr o practicar cualquier deporte al aire libre cuando hace mucho frío no suele ser apetecible, pero tiene muchos más beneficios de los que pensabas: se mejora la capacidad física, la resistencia y la fuerza de los músculos y, además, se queman más calorías. ¿Necesitas más razones para calzarte las zapatillas y el gorro?
"Al hacer deporte con bajas temperaturas el cuerpo tiene que hacer un esfuerzo extra para evitar la hipotermia. Nuestro organismo debe generar calor para evitar que nuestra temperatura corporal descienda, lo que implica un mayor flujo de sangre hacia la piel, y una mayor pérdida de energía", explica Miguel Ángel Rodríguez, entrenador de Zagros Sport La Moraleja.
Pero ¿a partir de qué temperatura se considera frío? "Con una temperatura moderadamente fría, por debajo de 10 grados, ya se produce un mayor gasto calórico, pero se queman más calorías con temperaturas de frío extremo, 0 grados o menos, que es más o menos cuando empezamos a temblar. Se han hecho estudios de diferentes maratones a lo largo de los últimos años y se ha demostrado que la temperatura ideal para correr el maratón está por debajo de los 5 grados", añade.
Los estudios demuestran que en el momento en el que empezamos a tiritar de frío se puede producir un gasto calórico adicional de 100 kilocalorías cada 15 minutos. A través de la acción muscular de temblar, el cuerpo es capaz de generar más calor y, además, los músculos segregan la hormona irisina, que estimula la producción de calor de las células de grasa, blancas y marrones, almacenadas en nuestro cuerpo. Por eso, cuando tiemblas tus músculos queman más calorías no solamente a través del glucógeno muscular (hidratos de carbono), sino que también utilizas tus reservas de grasa para obtener ese calor.
Además de quemar más calorías, el entrenamiento al aire libre tiene otra ventaja muy importante: potencia nuestro sistema inmunológico. Investigaciones de la Mayo Foundation for Medical Education and Research, entrenar regularmente en ambiente frío reduce la posibilidad de padecer gripe en un 20 o 30%.
¿Todo el mundo puede entrenar con frío? "Si no estamos preparados para el ejercicio y añadimos otra situación de estrés como el frío, nuestro cuerpo puede verse superado por la situación global y entrar en estado de 'shock'", explica Rodríguez. Por eso el entrenador recomienda que sean los deportistas con experiencia los que se animen a entrenar 'outdoor' en condiciones de frío extremo.

Pautas para el ejercicio al aire libre

  • La ropa. Debemos evitar la 'sobreprotección' de utilizar mucha ropa que puede hacer aumentar demasiado nuestra temperatura corporal. Tenemos que tener en cuenta que no vamos a sentir el mismo frío al empezar que cuando nuestro cuerpo lleve cinco minutos de entrenamiento. "Yo aconsejo emplear tejido sintético, especialmente en la primera capa. Sobre ella nos ponemos lana o forro polar, pero no algodón, porque absorbe muy fácilmente la humedad. Esto se traduce en tejidos empapados en sudor que, al enfriarse, reducen el calor corporal dándonos una mayor sensación de frío y malestar".
  • Hidratación. Solemos relacionar la hidratación con el calor, pero también es esencial mantenerse bien hidratado en invierno. El esfuerzo extra genera una importante pérdida de agua que se debe compensar para evitar la aparición de la fatiga y la reducción del rendimiento.
  • Cuidado con la hipotermia. "Debemos estar atentos a síntomas como mareos, falta de coordinación o problemas al hablar para restituir el cuerpo a una temperatura normal antes de sufrir peores consecuencias", aconseja el entrenador. También tiene que aumentar las precauciones quienes padecen asma y enfermedades cardiacas. El frío extremo puede desencadenar ataques de asma y dificultar la circulación en las personas con dolencias diagnosticadas. En estos casos es mejor practicar deporte bajo techo.