El control del apetito


Listin Diario                                                                                     12 de Febrero 2018


  • El control del apetito
Juan Carlos Simó
Especial para LD
Santo Domingo
Cuando se persigue la pérdida de peso o el cambio de hábitos a un estilo de vida más saludable, uno de los grandes desafíos que muchos enfrentan es el control del apetito.
Aunque los horarios de comida estén definidos y se tenga claro qué se va a comer para lograr el objetivo, un deseo constante de comer algo puede llevar a las personas a fracasar y optar por alimentos que no son los más saludables.
Entender lo que puede descontrolar el apetito puede ayudar a tomar las medidas necesarias para alcanzar los objetivos propuestos.
¿Es normal sentir el deseo de comer a toda hora?
No, no es normal. El deseo de comer a toda hora es una mala interpretación de un ataque de ansiedad. Esa manifestación está estrechamente relacionada con el perfil de algunos neurotransmisores.
Una de las cosas que permiten reponer el estado de los neurotransmisores es un sueño reparador.
¿Qué cosas pueden descontrolar nuestro apetito?
El estrés crónico y la falta de recuperación a través del sueño.
Entre los factores que agravan esta condición se encuentran los hábitos de higiene del sueño, especialmente los relacionados con la emisión de los campos electromagnéticos de los aparatos inalámbricos, entiéndase por la fuente del wi-fi y los teléfonos celulares.
Está comprobado científicamente que la exposición continua  a estos equipos daña las ondas relacionadas al sueño profundo, por lo que hay que evitar tenerlos en la habitación donde se duerme.  
¿Hay alimentos que promueven el apetito?
Los alimentos cargados con azúcares, especialmente combinados con grasas saturadas, tienden a activar ciertos centros del cerebro que son muy similares a los que activa la cocaína en los centros de producción de la dopamina en el cerebro. 
Por eso está reconocido hoy en día que el consumo en exceso de azúcar refinada puede generar un alto grado de adicción.
¿Cómo reconocemos que el apetito que tenemos no es saludable?
Una persona con un apetito normal va a sentir una sensación estomacal, una necesidad de poner algo en el estomago. Cuando esto pasa es importante ingerir alimentos.
 Ahora, cuando sentimos un fuerte impulso cerebral a apetencias como aquel dulce necesario después de comer o una bebida con cafeína, entonces no estamos ante una manifestación de hambre, sino ante una manifestación de ansiedad asociada a trastornos creados por malos hábitos de vida.
¿Qué especialista nos puede ayudar a controlar un apetito desmedido?
Si tratamos solamente los síntomas, podemos recurrir a un terapeuta de la conducta o hasta a un tratamiento psiquiátrico, porque los trastornos alimenticios son también trastornos psíquicos.
Ahora, si esto es resultado de una fatiga renal o una carencia de neurotransmisores, podría ser tratado por un médico endocrino.
¿Es normal que tras salir de una dieta estricta se nos desate un apetito exagerado?
Si la dieta estricta fue un cambio de forma y no de fondo, es posible. El cambio de fondo implica una reeducación a través de hábitos saludables donde no se pasa hambre, sino que se pasa de un estado de malnutrición a un estado de hipernutrición, y usualmente no sucede este efecto rebote.
El efecto rebote es resultado no del cambio de hábitos, sino de la imposición de nuevos parámetros conductuales alimenticios sin que exista una convicción o un proceso gradual que permita el cambio.
¿Qué podemos hacer para controlarnos y no pasarnos el día comiendo?
Lo más importante es hacer un levantamiento de información de todos los hábitos diarios y de esta manera reconocer cuáles son los puntos más vulnerables que nos están induciendo a este ataque de ansiedad que confundimos con un impulso desmedido a comer a cada instante.
En mi práctica profesional he observado que la razón que causa esto es el exceso de todo: el exceso de ejercicios, de bebidas con cafeína, de responsabilidades... y la carencia de equilibrio a través de un sueño reparador y actividades que sean de carácter personal placenteras.
¿Hay algún suplemento que nos ayude a controlar el apetito?
Si vemos el apetito o el ataque de ansiedad como resultado de un estado crónico de estrés, podríamos utilizar adaptógenos como el ginseng siberiano, el ginseng americano, la Rhodiola rosea, el regaliz (licorice) y la albahaca sagrada (holy basil).
¿Hay alimentos que nos proporcionan la sensación de saciedad necesaria como para remediar un descontrol en el apetito?
Las proteínas tienden a aumentar los grados de saciedad porque retrasan un poco el tránsito digestivo, ahora bien, una de las cosas que crea mayor satisfacción y evita las recaídas es la ingesta de carbohidratos complejos.
¿Que queramos comer todo el tiempo puede ser un síntoma de un problema emocional?
Sí, podría ser un problema emocional o un trastorno de metabolismo.
JUAN CARLOS SIMÓ, COACH
Especialista en rehabilitación funcional, nutrición para transformación estética y prevención de enfermedades; entrenador de la fuerza y transformaciones de estilos de vida.