La cárcel del buen pan


Listin Diario                                                                                     12 de Febrero 2018

No pertenece al nuevo modelo carcelario, pero su modus operandi como prisión la convierten en la más sui generis del país.

Nos referimos a la cárcel Juana Núñez, de Salcedo, de la que la mayoría de los presos salen a diario a las calles o a las fi ncas cercanas a trabajar y retornan a las 6:00 de la tarde para pernoctar.
Por lo visto, este programa luce ser exitoso porque todavía ninguno de los 90 de los 104 reclusos se ha fugado o incumplido la norma ni ha tenido problemas para interactuar entre el público de la ciudad en sus horas “libres”.
Todos los que están en este programa han sido condenados. Es decir, no se trata de un beneficio para preventivos a la espera de juicio.
La gran diferencia que marca esta cárcel con las demás del país, tanto las del llamado “viejo sistema” como del “nuevo modelo”, es que los reclusos son autorizados, con vigilancia, a salir a las calles a hacer vida productiva o ejercicios físicos diariamente, no de manera ocasional.
Uno de los graves problemas en el sistema penitenciario dominicano, aparte de la sobrepoblación que atesta los recintos, es el de la reincidencia de los condenados una vez obtienen su libertad.
En el caso de Salcedo, el experimento podría arrojar enseñanzas de cómo proceder a una regeneración más efi caz y perdurable de los que están purgando sus penas en las cárceles por distintos delitos, haciendo ofi cios que les reportan ingresos y no parasitando en ellas.
Fuera de la novedad de esta cárcel que sin ser del nuevo modelo es más que un modelo sui generis, hay otra característica relevante: los panes que se elaboran en su panadería son los más vendidos y mejores de Salcedo. Y hasta allí llegan gentes de otros lugares cercanos a adquirirlos.