Luis Mercedes: virtuoso enseñando arte de bateo


Listin Diario                                                                                     15 de Febrero 2018

William Aish
SAN PEDRO DE MACORIS
Sentado en una silla improvisada hecha a base de gomas viejas el entrenador de bateo Luís Mercedes observa de cerca a Robinson Canó, Jean Segura, Marcell Ozuna y otros jugadores con el fin de que sus alumnos lleguen “listos” a los Campos de Entrenamientos del béisbol de Grandes Ligas.
Es un día normal para Mercedes que sin papel y lápiz solo con el que Dios puede hacer los movimientos de sus pupilos, que lo visitan en un estadio en las afueras de San Pedro de Macorís, que lleva el nombre de José Canó, donde acoge a un pecado número de peloteros entre las 10 de la mañana y dos de la tarde de lunes a viernes.
La historia de este virtuoso ex pelotero de Grandes Ligas y de boca en boca en el primer lugar, cuando se convirtió en un año cuando Edwin Encarnación llegó a sus manos, convirtiéndose en uno de los hombres más temidos del béisbol.
Mercedes inició sus andanzas como entrenador personal por el 1998, cuando Sammy Sosa lo contrató para que lo ayude a llevar la pelota hacia el lado derecho del estadio. Como resultado, el llamado “Bambino del Caribe” sacó la pelota 66 veces en esa temporada, hecho que llenó de orgullo al nuevo entrenador de ese entonces.
El único pago que Mercedes le pidió a Sosa fue el de la voz para que su fama se propague. Sosa pagó en dinero los servicios de Mercedes,   más no hizo la encomienda.
Luego, un novato de 20 años llamado Robinson Canó se acercó a Mercedes y la historia cambió por completo. El jugador de los Marineros de Seattle recomendó la sabiduría de Mercedes ante varios jugadores que le decían sobre su estilo de hacer swing y lo fácil que bateaba la pelota.
“Sosa me pagó, me distingue con su amistad. Esa llamada siempre llega en cuando, pero no en la voz “, dijo Mercedes, quien aclaró que” la agradezco una Sosa que pensara en mi cuando me llevó a la UCE un recibo mis tácticas de cómo mover la pelota hacia el lado derecho del juego, ese año pegó 66, muchos de ellos por la banda derecha. El trabajo se hizo, los resultaros se vieron”.
Cuenta con el nombre de “mi hijo / a / mi hijo / a”, cuando José Canó, mi primo lejano me buscó para ayudarme con mi hijo Robinson, hablamos de 15 años atrás. El pupilo solo tenía 20 años, tenía que trabajar duro, viajar a Nueva Jersey, porque ahí vivía y practicaba con Canó”.
Y la historia está ahí. 15 años después Canó se perfila como un jugador que puede llegar al Salón de la Fama de Cooperstown, por sus grandes números.
“No te puedo decir que tú eres el que hizo algo, quien lo hace es  Dios. Dios pone el don, yo solo lo sigo “, narra Mercedes, quien profesa la religión pentecostal.
“A Robinson se le acercaron muchas personas y él les dijo sobre mí. Fue así como llegó Edwin Encarnación, quien ya tiene siete años a mi lado. Que el bate muy arriba, al igual que la pierna izquierda la subía mucho, yo le cambié todo. Miren los resultados “, comenta Mercedes con orgullo.
 “De esa manera llegó Pujols (Albert), a través de Robinson. Recuerdo que cuando llegó a ti dije un Robinson que decía que era un problema de Pujols si era uno de los mejores bateadores del negocio “, dijo. Comentó entre risas que asesoró a Pujols en varios aspectos y que este año cada año vuelve en su tiempo libre. De hecho, Pujols le envía videos por whatsapp.
La misma historia contó sobre Marcell Ozuna, de quien dijo que también cambió el swing, y los resultados están ahí. “Es una de mis mayores transformaciones”.
 Ozuna tuvo su mejor año en las Mayores. Bateó 312, sacó la pelota del parque en 37 ocasiones, remolcó 124, con 30 batazos de dobles dígitos. “Yo le oro a Dios y él es quien me dice qué debo hacer. Dios fue quien me regaló ese don Los hombres son irrevocables, los talentos se pueden ingresar, pero los niños no, hasta que tú partes de esta tierra “, confesó Mercedes.
Agregó que “Ozuna tenía varios años conmigo, pero para la temporada pasada, los cambios en su mecánica y el swing y miren los resultados”.
“Lo mismo pasó con Jean Segura hace un par de temporadas que me llamó preocupado y le dije que iba a poner su caso en manos de Dios. Le oré, Dios me dio la solución al problema de él, vió vídeos, lo llamé y mejoré “, acotó Mercedes sobre el nativo de San Juan de la Maguana.
La oración, antes de las prácticas
Jeepetas y carros de lujo se aparcan en un improvisado estacionamiento. Guantes, ganchos, uniformes y bates en mano. Todos en contacto con la forma en que las prácticas, pero hasta que no llega el líder no se inicia la faena.
 La jornada de cada día inicia cuando llega Robinson Canó, quién fue el que llevó a sus amigos a dónde Mercedes y quien junto al entrenador de bateo hacen una cita de oración a cada sesión de práctica.
“Oramos antes de cada práctica. Ponemos a manos de Dios si algún pelotero está en la agencia libre, si tiene algún problema, “cuenta Mercedes”, “A quién se le vio orar por la madre de uno de los asistentes a su práctica”. “Dios me dio la virtud, por eso damos gracias. Cada problema lo pongo en manos de Dios y él me ayuda a resolverlo, no es inventado esto”.
 Los que han pasado
Mercedes no solo tiene un Canó, Encarnación, Pujols, Segura, su fama a trascendido fuera del país. Hace un par de temporadas en el venezolano Francisco Cervelli. El año pasado vino al país Yasiel Puig y, hace dos semanas lo visitó Kennys Vargas. También Manny Ramírez en la postrimería de su carrera buscó su asesoría.
Como anécdota de Manny, Mercedes dijo que cuando vino la primera vez con las Águilas dijo que quería su ayuda, que él había contratado a varios entrenadores para que ayudara y que no dio “pastel con bola”.
“Cuando Manny me dijo que le comenté que era la edad. A lo que Manny se echó a reír. Le comenté que el pastel lo tenía muy alto y que los jóvenes con la velocidad de sus lanzamientos sacaban fácil de sacar, porque ya no era un hombre de 40 años no reflejos no son los mismos “, rememoró.
“En un rato Manny sacó varias pelotas del parque y luego me dijo que quería volver a Grandes Ligas, a lo que le dije en tono de que no podía asegurar”, agregó.
 Sobre los extranjeros, dijo que “Puig (Yasiel) vino y tuvo su mejor año en jonrones el año pasado. Si Kennys Vargas se lleva bien mi irá bien. Ese muchacho tiene la fuerza y el destino para poner números felices “, sentenció. “Trabajo conmigo dos semanas y sacó dos pelotas inmediatamente. Luego en pocos juegos (18) en Puerto Rico sacó cinco pelotas, luego terminó allá y vino aquí -huyendo- jajaja.
 Agregó que “le dije a Robinson que si hace esa mecánica que trabajamos, en buen estado números. Si se va a Campos de Entrenamientos con ese enfoque que trabajamos las cosas cambiarán para positivamente”.
“Muchos gringos han venido, pero han tenido que pararlos porque hay varias organizaciones que han llamado”, sostuvo.

Departiendo. Luis Mercedes en momentos en que conversaba con Robinson Canó, a quien tiene trece años mejorándole el swing.
El cobro
Mercedes, con voz pasiva y una sonrisa de oreja a oreja entre sus comentarios trataron el tema de lo económico.
 “Los peloteros ponen el precio. Recuerdo que cuando llegó Jean Segura aquí le pedí 10 millones de dólares, porque fue porque era un novato y entendió que era mucho dinero. Le dije que viniera para ayudarme a hacer eso y que se olvide del dinero. Hoy en día Segura me ha dado más de ahí “, asintió Mercedes.
Aseguró que en el momento tiene una camioneta moderna que el grueso de peloteros le regaló. “Él ganó como coach de bateo personal más dinero de lo ganado como pelotero aquí y en Grandes Ligas”.
Asimismo, dijo que “los peloteros todos han sido agradecidos conmigo”. Me pagan bien, me tratan bien... no me puedo quejar de este trabajo “, agregó Mercedes, quien en su tiempo libre lleva la palabra de Dios y sus enseñanzas a los colegios y academias de béisbol del país, en un acto de filantropía, ya que no cobra por eso.
Cómo trabaja
El trabajo de Mercedes no termina cuando inician las Grandes Ligas, pues el llamado capitán eterno de las Estrellas Orientales viaja al menos una vez por semana para observar bien de cerca sus pupilos.
“Me voy a Nueva York y es un pleito entre ellos porque me gusta más pasar el tiempo con el otro”, dijo Mercedes a tono de risa.
“Viajo a donde Pujols, Canó... todos ellos ... me pagan todo”, Mercedes. Yo cuando no estoy de viaje veo los videos y vivo monitoreando cada turno, cada swing, de eso se trata mi trabajo “, acotó.
LOGROS EN EL BÉISBOL CRIOLLO
Mercedes fue jugador de casi toda su carrera en el béisbol invernal dominicano con las Estrellas, equipo con el cual más adelante fue entrenador de bateo. Hizo lo propio con los Toros del Este.
“Tengo la dicha de ser un entrenador de bateo afortunado en el béisbol dominicano”, dijo Mercedes sobre un par de hechos notables.
Bajo su mando como entrenador de Bateo tuvieron   tres líderes de bateo y dos jugadores más valiosos, entre ellos Cristian Adames.
Cuando era entrenador de las Estrellas Orientales, Eric Almonte era líder de bateo, al año siguiente, Eduard Rogers, quien ganaba este mérito. Luego Juan Camilo, cuando ocupaba el cargamento con los Gigantes del Cibao, alcanzó la misma hazaña.