Pa’l pico Duarte en cualquier época del año


Listin Diario                                                                                     15 de Febrero 2018

Yaniris López
yaniris.lopez@listindiario.com
Manabao, Jarabacoa
Los guías de montaña de los parques nacionales Armando Bermúdez y José del Carmen Ramírez, el Ministerio de Medio Ambiente y los operadores turísticos que organizan excursiones a estos destinos (especialmente a principios de año, para aprovechar la temporada en la que ocurren menos precipitaciones) tienen un mensaje para los visitantes.
Los patrones de lluvia han cambiado en los últimos años, atribuidos, según los expertos, al cambio climático. Estas modificaciones han regulado las precipitaciones, distribuyéndolas casi de manera homogénea a lo largo del año.

Esto quiere decir que cualquier época es idónea para disfrutar de los principales atractivos de estas zonas protegidas, ubicados entre los 800 y los 3087 metros sobre el nivel del mar. 


Niños y adultos viven cada año una experiencia que cambia sus vidas: alcanzar la cima del pico más alto de las Antillas. Fotos: ©Desde el Medio
Y hay más. Las mejoras en las infraestructuras, en la seguridad, en la comunicación y en la capacitación de los guardaparques garantizan mejores experiencias para los turistas todo el tiempo, no importa cuándo se les visite ni la ruta elegida para hacer el ascenso.

El objetivo del 80 por ciento de los excursionistas que llegan a estas áreas protegidas es alcanzar la cima del pico Duarte,  explica Aramis Sosa, administrador del parque Armando Bermúdez y de los puntos de interés del José del Carmen Ramírez, entre ellos el pico Duarte y el valle del Tetero.

El resto, que es una buena cantidad tomando en cuenta que en los últimos dos años se han registrado casi 6000 ascensos anuales a toda la zona, se queda en los valles intramontanos como El Tetero y Bao, a 1500 y 1800 metros, respectivamente, sobre el nivel del mar. 


Una muestra de los paisajes que se observan a lo largo del recorrido hacia el pico Duarte. Foto: ©Desde el Medio


Durante la temporada alta, que va de enero a marzo, en el Tetero se “meten hasta 2000 personas”, dice Iván Gómez, presidente del Grupo Desde el Medio, cuya agencia de viajes organiza una de las más exitosas excursiones anuales a la cima más alta de las Antillas: “Del pico al cielo”. 

“Esto parece un pueblo. El viaje al Pico es un viaje de mucho esfuerzo, aquí llegan y duran dos o tres días acampando”, comenta Iván. En coordinación con el Ministerio de Medio Ambiente, la fundación Desde el Medio participa en las mejoras que se ejecutan desde el año pasado en ambos parques.

Marcando el éxito de un área protegida
Gómez sostiene que la idea de arreglar poco a poco todas las rutas, además del disfrute y la seguridad en los ascensos, es balancear un poquito la carga del parque. 

“Hace muchos años las sequías eran muy estacionarias, se metían unas sequías desde diciembre hasta Semana Santa muy marcadas, pero esto ha cambiado. Ahora se puede subir todo el año, los 365 días. Porque, ¿qué pasa? Cuando se nos meten en temporadas calientes como ahora 1000 o 2000 personas en un parque, este sufre mucho. Se produce mucha basura, congestionamiento, mucha contaminación sonora, y no alcanzan los baños, las letrinas”, explica el montañista.

La ruta más corta que lleva al pico, de 23 kilómetros, es la que parte de La Ciénaga de Manabao. Fotos: ©Desde el Medio
Los complejos de acogida se componen básicamente de una gran caseta para que los turistas duerman, un área de guardaparques (“están aquí por una semana, solitos, cuidando nuestros bosques: en la semana suben dos y bajan dos, duermen aquí”), un área de cocina y baños.

“En el Aconcagua, nunca se me olvida, nos cobraban 200 dólares para entrar al parque. Es mucho dinero, aquí cobramos 100 pesos, pero allí había un helicóptero que se llevaba el tanque de materia fecal todas las semanas. Había médicos que nos tomaban el nivel de oxígeno, había rescatistas, te daban una bolsa con un número para que tires todos tus desechos fecales, bajarlos y depositarlos en un sitio. Y así es que se debe conservar un área protegida. Entonces, cuando tengamos todo esto también vamos a subir el precio, pero tenemos que devolverle a los visitantes para que se sientan cómodos”, comenta Gómez.

Iván Gómez, presidente del Grupo Desde el Medio, organizadores de la exitosa excursión anual “Del pico al cielo”. Foto: ©Desde el Medio
Satisfacer al turista
“En los parques se están realizando en el día a día actividades de remodelación, reconstrucción y construcción de algunos atractivos, para que sirvan de complemento para que el visitante se vaya más conforme, como enramadas de área de descanso con sus bancos, baños, agua en los puntos donde no hay, mejores áreas para fogatas, mejoramiento de los puentes y buenas informaciones ecológicas, lo que llamamos charlas de entrada”, apunta Aramis Sosa.

Para el guía de montaña, el Armando Bermúdez “es el parque nacional de montaña más grande del país y el que recibe más visitación de los parques de esta categoría”.   
En el centro de protección y vigilancia de La Ciénaga, en Manabao, la entrada a este parque y la ruta más usada para subir al pico Duarte, se recibe a los visitantes antes de la excursión.

Los pequeños disfrutan, a veces más que los adultos, la subida al pico. Foto: ©Desde el Medio
“Aquí se les da una charla respecto a las normas del parque, todo lo que tiene que ver con su cuidado y el comportamiento que deben tener con los demás visitantes. Aquí tenemos un salón para albergue, un salón de conferencias y la parte administrativa, y en la parte de atrás un centro para reparación que sirve también como albergue”. 
Las principales rutas de acceso al pico son las de Manabao (La Vega); Matagrande, del lado de San José de las Matas (Santiago); desde San Juan (“una ruta muy linda pero que no cuenta todavía con infraestructura”, dice Iván) y la de Constanza, “una ruta más dura y técnica que solo hacen montañistas experimentados”, agrega el experto en deportes extremos y montañista de élite.

Coronar el pico Duarte es una de las experiencias extremas más demandadas del ecoturismo dominicano. Foto: ©Desde el Medio
Alrededores. Hay muchos excursionistas, explica Iván, que no llegan hasta el pico Duarte y que prefieren pernoctar en los valles de Bao (1) y del Tetero (2) o en Las Guácaras.

Daneris Santana, viceministro de Áreas Protegidas y Biodiversidad,  expresa que en el futuro, para evitar que se deterioren las áreas con el aumento de visitantes, recurrirán a estudios de capacidad de carga o de límites de carga aceptables en un espacio determinado y se trabajará “con un número de personas que esté por debajo de este límite” para garantizar la conservación de los recursos naturales.

Vistas de los valles de Bao (en el parque Armando Bermúdez) y El Tetero (en el parque José del Carmen Ramírez). Fotos: ©Yaniris López