Un balón que hizo posible la unión


Listin Diario                                                                                     14 de Febrero 2018


Ramón Rodríguez
Santo Domingo
Atraídos por un balón de apenas 60 centímetros de circunferencia y 475 gramos, Willibert De la Rosa y Suleidi Suárez se enamoraron y hoy tienen una relación de unión libre que lleva más de ocho años.
El resultado de esa relación es un niño -Axel Josué- de cuatro años de edad, figura que ha hecho más sólida la relación entre Willibert y Suleidi.
El cariño que se profesan va más allá de lo particular. Ambos son dos miembros titulares de las selecciones nacionales -masculina y femenina- de balonmano.
Sus vivencias como pareja no sólo se han circunscrito al hogar, sino que discurren en la cancha, donde pasan gran parte del tiempo, debido al rigor de los entrenamientos que cada uno debe dar.
“En el deporte nos conocimos y con el deporte convivimos”, afirma Willibert, quien lleva ocho años, primero en el equipo nacional masculino y después llevado a la selección nacional superior.
Suleidi recuerda que fue en el pabellón de balonmano del complejo Parque del Este cuando se conocieron. “Fue aquí donde nos vimos por primera vez”, cuando ella era parte del equipo nacional femenino y él del masculino.
Origen de la relación
Todo comenzó con una amistad muy particular durante los Juegos Nacionales Deportivos Escolares.
Willibert apenas era un jovenzuelo llegado desde San Juan de la Maguana que estafa confinado a la Villa Olímpica y “vio el cielo abierto” con la amistad que hizo con Suleidi, quien también pertenecía al equipo nacional juvenil.
El nativo de San Juan de la Maguana pasaba momentos de soledad y nostalgia, al estar alejado de sus padres (Wilfredo de la Rosa y Leyda Valenzuela) y de sus hermanos (Antonio y Robinson) y cursaba el octavo curso en la escuela Mercedes Consuelo Matos de su natal San Juan de la Maguana. Su llegada a Santo Domingo junto a otros cuatros jóvenes para formar parte del preseleccionado nacional juvenil fue en 2013.
“Nuestra relación surgió chateando”, recuerda Suleidi, quien fue integrante del equipo nacional que ganó medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Mayagüez 2010 y posteriormente también fue parte del seleccionado dominicano que conquistó presea de bronce en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011.

El balonmano es el deporte común entre la pareja de Willibert de la Rosa y Suleidi Suárez quienes llevan 8 años de unión libre.
Ganancias  
Describe que el amor y el cariño entre ambos “surgió espontáneamente”. “El amor es bello, benigno, sincero y hay que vivirlo al máximo”, afirma Suleidi, quien también ha tenido otros privilegios en el equipo nacional de balonmano superior femenino, como el de haber formado parte del seleccionado que representó el país en dos Campeonatos Mundiales de Balonmano (Francia 2007 y Serbia 2013) y en un mundial juvenil celebrado en el país en 2010.
Opina que el amor y el cariño no debe circunscribirse a la pareja, sino hacerlo extensivo a toda la familia.
“Vivimos en un pequeño apartamento que ambos levantamos en propiedades de sus padres”, dice Willibert y que el afecto que hay entre ellos es extensivo a toda la familia. La pareja y su hijo viven en la urbanización Parque del Este, en Santo Domingo Este.
Otra cosa en común entre Willibert y Suleidi es que ambos estudian Educación Física. Él está el sexto cuatrimestre de la Universidad Evangélica y ella es estudiante de término del Instituto de Formación Docente Salomé Ureña (Infodosu).
Willibert, quien cuenta con 24 años de edad, dos menos que su compañera Suleidi, sin embargo ello no ha sido obstáculo para que lleven una relación armoniosa, no sólo en el hogar, sino también en la cancha de 20 por 40 metros y a lo largo de ocho años de unión libre.
“El día del amor debe ser todo el año”, afirma Willibert, aún un joven tímido y de poco conversar. “Tenemos la misma pasión y cariño que nos profesamos al principio”, expresa Willibert que también ha tenido logros en el campo deportivo.
Formó parte del equipo nacional que ganó medalla de plata en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz, México, en 2014 y ha jugado dos Copas del Caribe.
Su estrecha relación se ha mantenido tan vigorosa como en el principio. Aprovechando la tecnología, su comunicación es muy fluida. “Estamos todo el día conectado -por el chat- y así estamos al tanto de todo lo nuestro”, cuenta Suleidi, de 26 años, quien además de ser miembro del equipo nacional femenino, se desempeña como monitora del Ministerio de Deportes.
Suleidi, una espigada mujer que tiene como padre a Adalia Genao y José Suarez, mientras que sus hermanos son Miguel Ángel y Salvador, cree “en el respeto mutuo” que debe existir en una relación de familia y también de manera particular.
“Nosotros seguimos haciendo balonmano, un deporte que nos apasiona a ambos y que disfrutamos a plenitud”, afirma Suleidi que tiene el balón y la cancha como parte de su vida.
El balonmano
El deporte de balonmano es uno de esos deportes emergentes que tomó fuerza a partir de los Juegos Panamericanos celebrados en esta capital en 2003 y desde entonces ha tenido una gran constelación de jugadores que han llegado a varias ligas europeas.
Asimismo, ha sido una disciplina que ha brindado al país lauros importantes, incluyendo medallas de oro, plata y bronce en eventos regionales y continentales.
Actualmente esa federación es dirigida por Miguel (Nino) Rivera, quien ha estado inmerso en un gran trabajo para recuperar la imagen de esta disciplina que se vio muy afectada por una crisis que obligó la reestructuración de su dirección.