De colección personal a museo


Listin Diario                                                                                     11 de Agosto 2018

  • De colección personal a museo
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Carmen Guzmán y Nathalia Romero
Santo Domingo
Todo comenzó por el interés de un grupo de amigos y conocidos, que al visitar la oficina del Juan Jose Bellapart, ya sabían de la amplia colección de arte dominicano que este poseía. Estas personas no acudían solo con una cuestión por resolver donde el señor Bellapart, sino que era interés propio del que asistía allí a apreciar las obras que este tenía en su poder.
Sin embargo un buen dia uno de estos visitantes le pidió al señor Bellapart que le permitiera ver sus obras, sino que le dio una sugerencia: “¿por qué no pones esta colección donde el público pueda apreciarla sin tener que quitarte el tiempo de tu trabajo en la oficina?”.
Quizás fue solo una sugerencia, pero fue la primera idea para concebir lo que hoy se conoce como el Museo Bellapart. Así que en el año 1999 cuando se inaugura la Agencia Bella, se destina el quinto piso de manera exclusiva para convertirlo en un museo de arte. Siendo esta una de las instituciones privadas que se encarga de conservar parte del patrimonio nacional.
La colección
Tres salas componen el quinto piso donde se encuentra el museo. La principal que alberga en sus paredes la colección permanente, así como dos adyacentes donde se realizan actividades formativas y exposiciones temporales.
El salón Milagros Álvarez de Bellapart, acoge gran parte de las aproximadamente 2,000 piezas que posee la colección. Dividida entre pinturas, dibujos, grabados y esculturas, el recorrido inicia de derecha a izquierda permitiendo a los espectadores apreciar un orden cronológico con los principales artistas criollos del siglo XX hasta la fecha.
La parte del fondo de la sala está dedicada al más grande pintor dominicano del siglo XX, Jaime Colson. Allí se encuentran sus obras, además de una breve descripción de quién fue y los aportes realizados a la plástica nacional.
La organización de las piezas permite que a medida que se realiza el recorrido visual las personas contemplen también las esculturas de Gaspar Mario Cruz, Luis Martínez Richiez, Francisco Vásquez Díaz, entre otros importantes escultores.
No todas las piezas se encuentran en exhibición por la amplitud de la colección, lo que se hace es que cada cierto tiempo se van cambiando. “En el museo está el 20 por ciento de todas las obras, organizadas por un hilo museográfico, permitiendo que los estudiantes y visitantes tenga un acercamiento con el arte pero conectado con el devenir histórico”, manifiesta la actual directora Myrna Guerrero.
Es por tal razón que cada espacio además de las obras, posee una parte cronológica y educativa para que el espectador conozca no solo de quién es la pieza sino también un poco del momento histórico en que fue realizada esa obras.
Exposiciones temporales
Gracias a las salas adyacentes que posee el museo, esto les permite a otros artistas realizar exhibiciones de sus trabajos, así como encuentro con críticos de arte. Entre los que han expuesto en el museo se encuentran: Virgilio Méndez y su exposición Testimonios del silencio; La Revolución Mexicana y De la cocina al ojo, fue una de las que presentaron en colaboración con la embajada de México y la Fundación 83, donde se mostraron una selección especial de la fototeca nacional del Instituto Nacional de Antropología y Historia de México.
Vanguardia escultórica, El Ártico, donde se presentaron 80 años de fotografía en la Canadian Geografic 2012, Mujer, Presencia Múltiple, entre otras.
Actividades
Más que exponer obras de arte es prioridad de esta institución, aportar a la formación y acervo cultural de quienes lo visitan, sin importar edad o condición física y  social. Es por esta razón que se ha convertido en costumbre la organización de actividades educativas con la participación de reconocidos artistas.
“El objetivo del museo es que sea didáctico. Facilitar a todos los estudiantes, y público en general de todos los niveles tener un acercamiento al arte dominicano pero conectado con el devenir histórico nacional” señala Guerrero.
Entre los eventos que forman parte del programa de formación están la tertulia sabatina en el Bellapart, actividad que se imparte el primer sábado de cada mes, dirigida a adolescentes y adultos con el objetivo de incentivar el acercamiento a los artistas dominicanos a través del análisis de obras exhibidas en la muestra permanente del museo, y compartir datos y anécdotas.  
También incluyen actividades gratuitas para adultos mayores con limitaciones físico motoras, talleres sabatinos mensuales para niños y niñas, visitas guiadas a la exposición permanente, exposiciones temporales y un programa de visitas a espacios emblemáticos del patrimonio cultural dominicano.
Durante todo el año, el museo ofrece cursos, charlas, conversatorios, y talleres dirigidos por artistas e importantes críticos de arte.
De igual forma se imparte el curso de Historia de las artes y literatura dominicana, para toda persona que desea mejorar su apreciación de las artes. El contenido incluye una visión panorámica de la arquitectura, artes visuales, música y literatura.
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UN ESPACIO ABIERTO PARA TODOS

La entrada al museo es totalmente gratuita y abierta a todo público., pero se debe reservar en caso de que sean un grupo amplio de personas. Además de la variedad de obras que son expuestas dentro de la sala permanente, así como en las temporales, la institución cuenta con una pequeña biblioteca sobre arte. Aquí se recogen texto y catálogos que ayudan a ampliar el conocimiento artístico de los visitantes.