Los jóvenes tienen la palabra


Listin Diario                                                                             15 de Septiembre 2018

Un interesante careo entre la Primera Dama y un grupo de estudiantes de 37 liceos secundarios ha permitido tomar el pulso a las más sensibles preocupaciones que tienen los jóvenes frente a la familia y su futuro.
Los jóvenes fueron invitados a hablar y aprovecharon el espacio para desahogarse. Ellos le dijeron a la Primera Dama que su mayor anhelo es que haya una mayor comunicación y una mayor confi anza en la relación con sus padres.
Esto viene a confi rmar las percepciones de que en las familias dominicanas de este tiempo se ha abierto una enorme brecha comunicacional que impide que padres e hijos puedan sintonizarse en sus expectativas o que puedan convivir en un ambiente de mutuo respeto.
Los padres, en su mayoría, se han desentendido de los intereses, inquietudes o frustraciones de sus hijos, pero muchos de estos, a su vez, han desechado la autoridad de sus padres, se cierran a los consejos y hasta les bloquean el acceso a sus correos electrónicos o a las plataformas de las redes sociales, acentuando el distanciamiento y quebrantando la poca fortaleza que le queda al nucleo familiar.
Los jóvenes también le dijeron a la primera dama, Candy Montilla de Medina, y al ministro de Educación, Andrés Navarro, que están preocupados por la falta de información o de concientización que lleva a muchos menores y adolescentes al embarazo precoz, con todas sus consecuencias.
Por igual, les dijeron que los padres deben hablar con sus hijos de sexualidad, escucharlos, promover una relación más íntima y de confi anza, que haya más afectividad y que se pongan de acuerdo en los modelos de crianza que se adapten a las realidades de los nuevos tiempos.
Este ejercicio de diálogo forma parte del programa educativo de la Fundación Scholas Ciudadanía, impulsada por el Papa Francisco, para mejorar la unidad familiar e integrar a los alumnos en la tecnología, el arte y los deportes y enfocarlos en tareas que los alejen de los vicios, de la perdición y del libertinaje.
Ojalá que se extienda a todo el país, para que los jóvenes sientan que ya tienen la palabra y que pueden expresar y hacer valer sus ideas y opiniones, y no sentirse excluidos o desesperanzados en la marcha hacia el desarrollo de nuestra sociedad.