Presidente Agencia EFE: El periodismo está en medio de 3 crisis distintas


Listin Diario                                                                              04 de Octubre 2018

  • Presidente Agencia EFE: El periodismo está en medio de 3 crisis distintas
    La favorita. Fernando Garea explica la historia e importancia de la fotografía de Marina Ginestà. Es la primera desde la izquierda.
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Juan Eduardo Thomas
Juan.Thomas@listindiario.com
Santo Domingo
Hay una fotografía especial para Fernando Garea, presidente de EFE, en la exposición que prepresenta la agencia por sus 50 años en territorio dominicano.
Su favorita es una de Marina Ginestà con su esposo y su niño Manuel hacia 1941 en República Dominicana. Ella es uno de los símbolos de la Guerra Civil española por una fotografía tomada por su agencia encima del Hotel Colón, con un fusil al hombro.
Existe esa icónica foto tomada en Barcelona y luego otra que se hizo años después en Francia, sosteniendo aquella de 1936. “En medio de esas dos está la tomada aquí”, cuenta Garea antes de sentarse a conversar unos minutos con el LISTIN.
Esa conversación sirve para entender un poquito más la realidad en que funciona una agencia como EFE, la cuarta del mundo, y también para pasar balance al estado del oficio y sus principales amenazas e inquietudes.
Usted habló de la necesaria renovación de la plantilla de EFE, de rejuvenecerla, cuando le nominaron a la presidencia de la agencia. ¿Por qué?
En España hemos tenido una crisis económica de la que apenas estamos saliendo y lo que se hizo fue parar las contrataciones de redactores y ahora ha subido la edad media de los redactores y yo creo que es necesario para tratar con nuevas tecnologías, nuevos medios de tratar la información, nuevas narrativas, que haya periodistas más jóvenes que nos aporten eso que tienen las nuevas generaciones y que quizá nosotros no tenemos. Todo eso hay que hacerlo a base de incorporar a nuevos redactores, de ser posible nombrados en los planes de formación que tiene EFE en este momento y que funcionan bastante bien.
¿Tratar con nuevas tecnologías y narrativas solo pueden hacerlo periodistas jóvenes o existe la posibilidad de que los más veteranos sean capaces de actualizarse?
Bueno, yo creo en unas redacciones en las que se combine referentes veteranos que conozcan el oficio y sepan cómo se hace este oficio, tengan las técnicas narrativas, etcétera, con periodistas nuevos, jóvenes, que puedan aportar el uso de nuevas tecnologías. Yo creo que el futuro del periodismo en esta crisis que en este momento tenemos y que afecta a medios escritos especialmente, yo creo que  lo que nos sacará es esa combinación de periodistas veteranos con periodistas jóvenes.
La agencia tiene un programa de formación, un máster
La agencia tiene un máster, tiene unas becas que financian varias empresas y entidades bancarias y que funciona francamente bien. Son nueve meses trabajando en la redacción en Madrid y otros 9 meses trabajando en delegaciones por todo el mundo y salen muy formados, lo que ocurre es que la crisis ha hecho que sea imposible contratar a personas que terminaron esa formación pero que están estupendamente formados y que son periodistas magníficos.
¿Qué cosas requiere un reportero o redactor de agencias que no se encuentra en uno habitual de diarios?
Necesita rigor, fundamentalmente. Necesita eliminar cualquier tipo de valoración o consideración subjetiva para hacer informaciones lo mas neutrales posibles para aportar simplemente el dato, la información, y además aportar contexto a lo que está contando. En España, en las redacciones, yo que he trabajado en diferentes medios en diferentes años, siempre utilizamos una expresión que decía: “Es así si lo ha dicho EFE”. Efe le daba el marchamo de veracidad a las informaciones y de eso se trata, de mantener eso.
¿Es más difícil ahora mantener el sello de rigurosidad de EFE con tanta facilidad de producción de contenido en redes sociales?
Es difícil, pero lo que tenemos que hacer es aprovechar esa situación en un momento de noticias falsas, de rumores, de supuestas informaciones no verificadas, lo que tiene que aportar una agencia rigurosa, como EFE que es la cuarta del mundo, es poder dar marchamo de veracidad a las informaciones. Si EFE interviene en una información lo que está dando es veracidad, de eso se trata, de mantener eso.
¿Cómo es el control de calidad en una agencia tan grande como EFE?
Pues hay un estilo EFE que está basado en el rigor, en la veracidad y en la asepsia, pero luego también hay muchos filtros hasta que llega al abonado, hasta que se publica esa noticia. En EFE no hay ninguna noticia, ninguna información que se haga pública sin pasar por lo menos un filtro, un filtro que en ocasiones puede duplicarse y hasta triplicarse. Primero hay una formación de los periodistas de EFE para no dar informaciones que no estén contrastadas. El contraste es fundamental porque la marca de un medio de comunicación cuesta muchísimos años hacerla, ganarse esa credibilidad, pero se puede perder en un momento si se publica una información falsa. Primero hay una formación del redactor y segundo unos filtros para que se verifique todo lo que se publica.
América Latina ha tenido históricamente problemas con el libro ejercicio del periodismo, ¿siente la agencia que esa situación ha mejorado?
Se ha avanzado, se da mucha mejor información que la que se daba antes y yo creo que el periodismo en América tiene que afrontar algunos retos que también los tenemos en Europa, como los tecnológicos, ver cómo se da esa información con nuevos medios narrativos, mediante otras formas de contar las cosas y creo que ante ese abismo también está el periodismo americano… Yo creo que es fundamental que las instituciones americanas adopten estándares de transparencia similares a los que  hay en Europa y concretamente en España. Esa exigencia la tiene que hacer el periodista, pero fundamentalmente el ciudadano.
¿Se puede pensar que el principal problema del periodismo de hoy es está transformación constante por motivos tecnológicos?
En España, y creo que es extensible a todos los sitios, digamos que hemos estado atrapados los periodistas en tres crisis distintas. Una, la tecnológica: nadie compra papel, la gente prefiere informarse por Web donde es gratis la información y aun no se ha podido rentabilizar la publicidad de internet.
La segunda es la económica, que creo es bastante obvia: las plantillas son más escasas, no se permite esa situación de que un periodista pueda estar durante semanas siguiendo una información porque tiene que estar trabajando en el día a día y cumplir unos objetivos muy a corto plazo y no como antes que era más a largo plazo.
Y luego hay un crisis profesional que tiene que ver con la relación con las fuentes; es decir, los poderes políticos siempre van a presionar a los periodistas para que determinadas informaciones no se publiquen, también los económicos, porque a veces pensamos solo en el poder político pero los poderes económicos tienen muchas maneras de presionar a través de la publicidad, la propiedad de los medios, etcétera. Yo creo que en la suma de esas tres crisis está un poco la disyuntiva en la que nos encontramos en estos momentos pero en España ha empezado a ver unos cuantos medios digitales que están empezando a marcar la agenda política, que sacan informaciones que han terminado con algunos ministros.
Yo creo que eso hace que haya esperanzas. Estamos en una situación muy parecida a la que se produjo hace siglos cuando salió la imprenta y había un nuevo modelo de negocio completamente distinto, una especie de revolución. Yo creo que en este momento estamos en esa revolución apasionante en la que tendremos que decidir hacia dónde vamos.
Usted viene del mundo de los diarios impresos, ¿por qué le cuesta tanto a los diarios impresos adaptarse a la nueva realidad?
Bueno, porque la publicidad en internet no paga lo mismo que en papel. Porque a la gente le resulta más cómodo la gratuidad de buscarlo en internet. Porque al final no hay cultura en muchos sitios de tener que pagar por esa información, y esa información cuesta… hay que meterle a los ciudadanos en la cabeza que eso cuesta dinero y hay que pagarlo. Luego hay una especie de periodismo ciudadano que a mí no me gusta como periodismo, es el de las redes sociales, donde se cuentan cosas que no están contrastadas, no hay contexto. Yo creo que en todo caso debería intervenir el periodista para saber qué es noticia y qué no es noticia.
Y yo creo que a los medios impresos les cuesta mucho en la medida en que hay que hacer un cambio de mentalidad enorme, lo que valía hace unos años cerrar una noticia en la noche para una edición y salir al día siguiente y ahora todo es mucho más inmediato. Las noticias están al momento. Ahora hay que escribir todo atropelladamente para que se dé la noticia compitiendo con agencias, radio…
Y con nuevos medios digitales
Claro, se han creado nuevos medios en donde la publicidad es más barata y se requiere menos infraestructura para hacerlo. No hace falta una planta de impresión.
¿Qué modelo de financiación para estos nuevos medios le gusta más?
Bueno, el de los socios garantiza bastante independencia a los medios de comunicación. Yo creo que además permite que no se dependa de empresas que pueden determinar qué información das y cuál no das. Yo creo que es una vía interesante, algunos de los medios en España están funcionando con esto. El muro de pago, que en muchos casos se está imponiendo en algunos países, es más complicado porque requiere de medios técnicos que limiten el acceso de los lectores y por tanto es más complicado.
Uno de los fracasos de los periodistas, al menos en España, es no haber conseguido convencer a los ciudadanos que la información cuesta dinero. Que el que quiera obtener información tiene que pagar por ella. Yo creo que estamos prestando un servicio, la democracia requiere que haya medios de comunicación pero los ciudadanos deben ser conscientes que para eso tienen que pagar. La información cuesta dinero, la hacen personas que tienen que comer, tener casa y familia. Creo que en la medida en que consigamos convencerlos de eso, igual que hay corrientes en contra de la piratería, creo que es indispensable que haya también la mentalidad de que la información cuesta dinero.
Hace unas semanas un grupo de diarios estadounidenses publicó un editorial conjunto contra el trato a la prensa dado por el presidente Donald Trump. ¿Qué opinión le merece?
La agencia EFE no tiene una posición editorial porque va contra sus principios fundacionales. Yo, de manera personal, sí tengo una posición: creo que lo que está haciendo el gobierno de Estados Unidos con respecto a la prensa no es admisible en un gobierno que se diga democrático. Yo creo que en la manera en la que el presidente Trump desprecia la prensa, y la ha tratado desde que era candidato, no es admisible y va en contra de los principios democráticos más elementales.