Radiografía de las economías de la región


Listin Diario                                                                              30 de Octubre 2018

  • Radiografía de las economías de la región
    Detalle. En la América Latina y el Caribe (ALYC) no todas las economías tienen la característica de atraso y lento crecimiento que proyectan los números agregados.
Luis Manuel Piantini Munnigh
Especial para LISTÍN DIARIO
Santo Domingo
La región de América Latina y el Caribe (ALYC) a nivel mundial posee; el 50% del área forestal capturando de la atmósfera la mayor cantidad de carbono por región; el 12 % de la tierra arable; cuatro veces la cantidad por habitante de la disponibilidad de agua potable; el 27% de la producción de biocombustible; el 27% de las reservas probadas de petróleo; y enormes riquezas minerales en cobre, hierro, plata, oro, bauxita, níquel etcétera. Sin embargo, a pesar de esta enorme riqueza en recursos naturales, la región en relación a la productividad de esos recursos es inferior al 25% de aquellas economías más productivas a nivel global, así como la sofisticación de su producción es 40% inferior a las mismas.
Estos datos se encuentran en un estudio realizado por la empresa Mckinsey Global Institute llamado; ¿De dónde vendrá el crecimiento de ALYC? El estudio señala que durante el período 2000-2015 el crecimiento promedio anual de ALYC fue del 2.9% mientras en China fue del 9.4%, en el sur de Asia del 6.7%, África subsahariana 5.1%, el sudeste asiático 4.9% y Europa del Este y Asia Central (EEYAC) 3.3%. El crecimiento en ALYC fue originado por el aumento anual del empleo del 2.3%, y un reducido nivel de productividad del 0.6%, porcentaje inferior a las productividades de las demás regiones, 1.8% del África, 6.1% del Asia Central y 3.2 del EEYAC, etcétera. El estudio señala que para los próximos quince años el crecimiento del empleo disminuirá 50% al 1.1% anual, y si se mantiene el bajo nivel de productividad, el crecimiento económico promedio anual será alrededor del 1.5%, porcentaje muy bajo que profundizará el retraso en el desarrollo y en los niveles de pobreza de la región que ya superó de nuevo el 30% de la población total.
El estudio recomienda que para superar esta situación los países de ALYC deberían aumentar el valor agregado en sus actividades incorporándolas en las cadenas de valor globales, removiendo los obstáculos que afectan sus niveles de competitividad; reforzar la productividad de la fuerza laboral, a través de su capacitación para su adaptación a las necesidades cambiantes del mercado laboral; impulsar las tecnologías digital, inteligencia artificial, cuarta revolución industrial; invertir en aquellos factores que aumenten y transformen los niveles de productividad en el largo plazo tales como educación, salud, fortalecimiento de los fundamentos macroeconómicos, incremento en la formación de capital fijo, inversiones que mejoren y amplíen la infraestructura, etc.
Los resultados y recomendaciones de este estudio fueron prácticamente avalados por los resultados de otro reciente estudio puesto a circular por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), sobre el comportamiento económico de la región en los últimos años. Estudio que fue objeto de discusión en un reciente evento internacional promovido por Funglode y llevado a cabo en Nueva York, con la participación del expresidente Leonel Fernández, Alicia Bárcena SG de la Cepal y reputados economistas de la misma, del Banco Mundial, Universidad de Columbia, Unidad de Inteligencia de The Economist, del departamento de política y análisis de desarrollo de la ONU, así como de otros centros universitarios y de investigaciones económicas norteamericanos.
El estudio de la Cepal confirma el bajo crecimiento de la región proyectando solo el 1.5% para este año 2018, aunque en las divulgaciones previas a la Asamblea Anual en Bali, el Banco Mundial y el FMI informaron que este crecimiento caería al 0.5% y 1,2% según proyecciones del primero y del segundo, debido a peores estimaciones para Argentina, Venezuela y Brasil. Ya para el periodo 2010-2017 la región muestra su tendencia descendente creciendo solo 1.8% anual. Además, de las ya recomendaciones expuestas en el estudio de Mckinsey, un factor que ha debilitado el crecimiento de las economías ha sido la baja formación de capital fijo cuando se compara con el comportamiento de otras regiones más dinámicas, recomendando la necesidad de su aumento junto con una mayor participación de las Mipymes en la producción y canales de comercialización, y de impulsar la capacidad de innovación de una población mayormente joven. Todas estas recomendaciones van naturalmente dirigidas a multiplicar las tasas de crecimiento anuales de las economías con el objetivo de reducir y eliminar los elevados niveles de pobreza y de desigualdad. Un elemento positivo en lo expuesto por la Cepal es que en los últimos años se ha estado incrementando las inversiones en maquinarias y equipos, lo cual proyectaría una mejoría en los niveles de productividad.
Pero también hay otros elementos señalados por otros organismos multilaterales que están afectando el crecimiento de la productividad como son; los elevados costos de hacer negocios, elevados intereses, poca profundidad de sus mercados financieros, la corrupción, las trabas de las leyes, reglamentos y burocracia, falta de transparencia, falta de competencia en sus mercados y pobre institucionalidad y credibilidad en sus sistemas jurídicos.
Un elemento importante en ALYC son las recurrentes crisis económicas recesivas, por cambios de políticas y carencias como país de estrategias de Estado de largo plazos, que destruyen los logros alcanzados en bienestar económico y social de las poblaciones más empobrecidas, y los activos físicos y de producción, tornando más largo y costosa la recuperación económica.
En la ALYC no todas las economías tienen la característica de atraso y lento crecimiento que proyectan los números agregados. Hemos tratado de construir radiografías de estas economías señalando sus comportamientos a nivel desagregado y aquellos elementos que las caracterizan y escogeremos el periodo 2010-2017. Esta exposición incluye 21 economías y excluye a Venezuela por el estado caótico de su economía.
Las grandes economías
Argentina y Brasil, sus economías engloban el 50% del PIB total de la región, son de las menos dinámicas creciendo 1.4% y 1.2% promedio anual, mientras la región se expandía en 1.8%. Estas economías que poseen los mayores recursos naturales de la región, sus economías son las más afectadas por las variaciones en los precios internacionales de los productos primarios. Las variables macroeconómicas continúan dependiendo de las variaciones en los términos de intercambios de esos productos, por lo poco diversificada de sus exportaciones, y además por los cambios en los flujos de capitales y las volatilidades en sus mercados cambiarios debido a la mayor integración a los mercados de capitales internacionales. Por ejemplo, por sus elevados niveles de deuda pública no financiera de estas economías del 57% y 72% del PIB, hay que refinanciar anualmente partes del principal en los mercados internacionales. Estos porcentajes superan al de la región que es equivalente al 56.8 % del PIB. Sus déficits públicos superaron el 6% del PIB en el 2017, no obstante tener elevados niveles de presión fiscal del 23% y 29%, excluyendo los ingresos para la seguridad social, muy superiores al promedio de la región del 18.7% del PIB, donde también excluyó esos ingresos para mejores análisis comparativos. Estos indicadores nos señalan que no necesariamente hay que tener elevados niveles de presión fiscal para que una economía tenga solvencia fiscal, crezca sanamente, sea más desarrollada, y supere la desigualdad y pobreza. También son países con niveles de formación de capital fijo inferiores al 20% del PIB, con los más bajos niveles de productividad regional y con economías muy protegidas y más cerradas hacia el exterior formando parte del mercado regional del Mercosur.
EL CASO DE LA ECONOMÍA MEXICANA
México es la otra gran economía de la región. La economía mexicana representa la quinta parte del PIB regional, la cual sumada a las otras dos engloban casi las tres cuartas partes del PIB regional. México, además es la potencia regional exportadora de bienes, representando el 43% del valor total exportado por la región y el 40% del total de los ingresos corrientes de la balanza de pagos regional (incluyendo servicios y remesas), siendo una de las economías más abiertas y diversificadas al exterior, el único país de la región de ALYC miembro del NAFTA. Sin embargo, siendo poseedora de estas importantes características, muy diferente a las otras dos mayores, esta también rezagada en términos de la productividad, reflejando una tasa baja de crecimiento económico del 2.2% promedio anual durante un largo periodo de 18 años, con igual tasa sin variación si la cortamos durante los últimos 8 años. Por lo que no necesariamente hay que ser potencia exportadora para que una economía crezca y se desarrolle, si esta característica no va acompañada de reformas que modifiquen estructuras obsoletas que penalizan el incremento de la productividad y la redistribución de los ingresos.