Un ejemplo de éxito empresarial


Listin Diario                                                                              27 de Octubre 2018

Establecer una empresa que diera respuesta a la necesidad de disponer de latas, tapas y láminas, en cantidad y calidad suficiente para suplir la industria nacional y dejar de importarlas, fue la meta que se propuso la familia García, de Santiago de los Caballeros, cuando fundó Envases Antillanos, en octubre de 1968.
De eso hace ahora cincuenta años y visto en la distancia, es imposible calcular el enorme impacto positivo que su producción ha significado para el desarrollo agroindustrial de la República Dominicana.
Al disponer de estos envases con certificación sanitaria, alta calidad y en cantidad suficiente para suplir el mercado nacional, otras empresas agroproductoras hicieron sus emprendimientos con mayores facilidades y a menor costo.
Lo que comenzó con 30 empleados y dos líneas de ensamblaje, hoy es una pujante empresa nacional y una de las más grandes fábricas de envases de metal en el área del Caribe, con un sistema de producción integrado que incluye su propia línea de corte con capacidad para más de 30,000 toneladas de hojalata y que puede producir 400 millones de latas por año.
Todo eso lo logra Envases Antillanos, miembro de la International Packaging Association (IPA), con uso de materias primas en su producción aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), así como por el Departamento de Agricultura (USDA) de Estados Unidos, observando una relación amigable con el medio ambiente y en un clima laboral de respeto a su personal, compuesto ahora por 350 empleados.
El éxito logrado por Envases Antillanos no puede entenderse sin tomar muy en cuenta la capacidad, el esfuerzo, la laboriosidad y el liderazgo que le han impreso su presidente y gerente general, el empresario Félix M. García, y de la empresaria Lina García de Blasco, vicepresidente ejecutiva.
LISTÍN DIARIO felicita muy sinceramente a Envases Antillanos por los éxitos cosechados en los primeros cincuenta años de labor y de servicio a la industria dominicana, y deseamos a sus empleados, ejecutivos y propietarios, que continúen incorporando innovaciones tecnológicas, fomentando empleo y promoviendo el desarrollo nacional.