Oslo, la ciudad que vive, trabaja y sueña en verde


MSN                                                                                                  10 de Noviembre 2018
Oslo, la ciudad que vive, trabaja y sueña en verde
Ecológica, orgánica y sostenible, no hay quien le lleve la delantera en su cuidado al medio ambiente. Por eso Oslo ha sido nombrada European Green Capital 2019. Esto es lo que no debes perderte para seguir su pista eco-friendly.
Ha sido su elevada conciencia ambiental, su incansable batalla contra el cambio climático y su eficiente planificación urbanística. También su maestría para resolver los problemas de tráfico y contaminación que acechan a todas las ciudades. Y su capacidad para soñar una vida más plácida, sin ruido, sin tensión, emocionalmente ligada al entorno natural.
Por todo esto y por mucho más, Oslo es desde ya la Capital Verde Europea 2019. Un galardón que la convierte a nivel mundial en un espejo donde mirarse.
 Oslo, más que nunca, un espejo donde mirarse© Oslo, más que nunca, un espejo donde mirarse / Copyright: Photo by Oliver Cole on Unsplash Oslo, más que nunca, un espejo donde mirarse
Amable, dinámica, apañada que diría una abuela para suplir su discreta belleza, la ciudad que es famosa por su modélico bienestar y su prosperidad equitativa lleva años consagrada a erigirse en un referente de lo green.
Con el desarrollo de tecnología e innovación, con políticas en materia de biodiversidad, con mejoras en el transporte público… Y, sobre todo, con medidas eficientes y creativaspara la integración de los ciudadanos.
Como capital de un país agraciado con una portentosa naturaleza, Oslo tardó poco en entender que el futuro sólo podía presentarse limpio, y que la felicidad, en el sentido nórdico de la palabra, pasaba por ser sostenible.
Y para ello se dotó de grandes espacios a cielo abierto, de huertos que motean el paisaje urbano y de una nueva hornada de mercados, tiendas y restaurantes que apuestan por lo ecológico como mandamiento de vida.
Siempre a cielo abierto, tratando de motear el paisaje de lugares con vida© Siempre a cielo abierto, tratando de motear el paisaje de lugares con vida / Copyright: iStock Siempre a cielo abierto, tratando de motear el paisaje de lugares con vida
LA PRIMERA CIUDAD SIN COCHES
Puede sonar a falsa profecía pero lo cierto es que ésta es la meta de Oslo para el año 2020. La parte céntrica, el núcleo urbano, se destinará cien por cien al uso de los viandantes y permanecerá cerrada a los vehículos. Esto convertirá a la capital noruega en la primera ciudad peatonal del planeta.
Paso a paso, eso sí. De momento ya se ha limitado el tráfico y se han creado facilidades para animar a moverse en bicicleta (estaciones ciclistas, duchas en el trabajo…).
En una ciudad donde, desde el propio centro, se puede llegar en metro a esquiar en los alrededores, los humos no son bienvenidos. Por ello se ha concedido un mayor protagonismo al aire puro que se respira en los parques y jardines. Hoy, de los 454 km2que conforman esta metrópoli, dos tercios son espacios verdes.
No-coches, claro, equivale a no-aparcamientos. Así que no ha habido más remedio que tirar de imaginación para reciclar los antiguos espacios, enormes y monstruosos de serie, en originales elementos urbanos. Es lo que ha ocurrido, por ejemplo, en la fortaleza de Akershus con una vieja máquina expendedora de tickets para el parking: ahora se trata de un altavoz WIFI, con el que se puede escuchar música en plena calle.
Akershus en Oslo© Akershus en Oslo / Copyright: Getty Images Akershus en Oslo
PETRÓLEO VERSUS MOVILIDAD ELÉCTRICA
Del mismo modo, la idea es que en las zonas habilitadas de Oslo sólo se circule con coches eléctricos, algo no descabellado si tenemos en cuenta que Noruega es el país europeo que cuenta con el mayor número de estos vehículos per cápita.
La clave es convencer a los ciudadanos de que moverse en verde sólo tiene beneficios: no se paga peaje ni estacionamiento, se puede circular por el carril taxi y es fácil y cómodo repostar en los múltiples surtidores eléctricos desperdigados por la ciudad.
También existen planes ambiciosos respecto a la sostenibilidad aplicada en el transporte público. Empezando por los taxis, de los que ya unos 53 son eléctricos, y terminando por los ferrys, que también se espera que adopten esta modalidad.
Todo ello en aras a cumplir dos objetivos: que en 2020 se reduzcan un 50% las emisiones de dióxido de carbono; y que en 2050 esta cifra quede reducida a cero.
Que Noruega, que es un gigante productor de petróleo, se convierta en un país eléctrico, es algo que resulta extraordinario.
Noruega busca un 100% de automóviles eléctricos© Que Noruega, que es un gigante productor de petróleo, se convierta en un país eléctrico, es algo que... Noruega busca un 100% de automóviles eléctricos
VOLVER LOS OJOS AL MAR
Es lo que se ha hecho en los últimos años en lo que se ha llamado Fjord City. Un proyecto que ha permitido abrir el fiordo a la ciudad. Oslo ya no da la espalda al océano. Allí donde antes había industria y una ruidosa autopista, hoy se suceden restaurantes, gastromercados y estudios de arquitectura como Snøhetta, autor precisamente de la famosa Ópera con la que arrancó la renovación arquitectónica.
Esta zona, llamada Bjørvika utvikling, presume de materiales sostenibles, de energías limpias, de edificios de bajo impacto (maravillosos los llamados Barcode que, al disponer de espacio entre los mismos, simulan un código de barras) y de impulso a la biodiversidad con la creación de arrecifes artificiales.
Y más allá de la innovación, también presume de arte y cultura que para eso, amén del icono de la ciudad, acogerá el Museo de Edvard Munch y una deslumbrante biblioteca.
Proyecto Barcode© Proyecto Barcode / Copyright: Getty Images Proyecto Barcode
MAMÁ, QUIERO SER GRANJERO
En la metrópoli, que es el paradigma de lo eco-friendly, allí donde lo verde se hace hueco entre el asfalto (existen hasta rooftops donde se cultivan vegetales), también se apuesta por prácticas agrícolas sostenibles que promueven un retorno al pasado.
Como la que tiene lugar en Losæter, no muy lejos de la estación central, con asignaciones de tierras comunitarias, un campo de grano, árboles frutales, un horno público de pan y la primera granja urbana en la que todos pueden participar.  
Pero si hay un barrio que expone como ningún otro la conciencia ecológica, éste es Grünerløkka, el distrito de moda. Un lugar muy del gusto de los hípster (mercadillos, escaparates vintage, arte callejero, cafés molones, coloridas terrazas...) que ha logrado poner en práctica su propio concepto de innovación.
Grünerløkka, el distrito de moda© Grünerløkka, el distrito de moda / Copyright: Getty Images Grünerløkka, el distrito de moda
‘APARCAPERROS’ Y COLMENAS URBANAS
Dentro de Grünerløkka, Vulkan es un laboratorio de ideas. Como prueba están los aparcaperros(sic), en los que dejar a la mascota en una suerte de cubículos con luz y calefacción mientras el dueño hace la compra. Pero más allá de curiosidades tan insólitas, esta zona se erige en un modelo de sostenibilidad.
¿Cómo? Con energía autosuficiente a base de paneles solares en todos los edificios, alimentación geotérmica a través de un pozo de las profundidades y hoteles que reciclan energía de los ascensores y el sistema de refrigeración.
También están las colmenas urbanas, dos grandes paneles para desarrollar la apicultura, diseñados de nuevo por Snøhetta. Rica miel para la Capital Verde Europea 2019.
Snøhetta, rica miel para la Capital Verde Europea 2019© Snøhetta, rica miel para la Capital Verde Europea 2019 / Copyright: Snøhetta Snøhetta, rica miel para la Capital Verde Eu