El país necesita una explicación

Listin Diario                                                                                           03 de Diciembre 2018

En razón de las implicaciones que tendría para el futuro del país la adhesión al Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular, promovido por las Naciones Unidas (ONU), es imperativo que el Gobierno explique a los dominicanos su posición al respecto.
¿Está o no de acuerdo con la adhesión? Si es positiva la respuesta, el Gobierno tendrá que exponer las razones y los fundamentos en que se basaría su apoyo a un compromiso que, por lo que se teme, puede lesionar nuestra soberanía al disponer un nuevo modelo de trato distinto al que establecen nuestras leyes migratorias para los extranjeros que ingresan ilegalmente al país.
Amplios sectores han comenzado a manifestar sus temores de que la firma del Pacto signifique subordinar normas cardinales de nuestras leyes migratorias y, en consecuencia, abrir las válvulas a una imparable inmigración masiva de ilegales haitianos, con todas las cargas que implicaría para el Estado brindarles “un trabajo decente” y “acceso a servicios básicos”, privilegios que no tienen muchos dominicanos en su propia tierra.
El LISTÍN DIARIO, en particular, tiene serias preocupaciones de que algunos aspectos claves del Pacto, especialmente los que se refieren al compromiso de dotar a los migrantes de “una identidad legal y documentación adecuada”, pasando por alto los requisitos existentes en la Ley de Migración, contribuya a alterar los marcos jurídicos y prácticos que esta nación, soberanamente, consagró en su Constitución.
Frente a estas y otras aprehensiones de peso, lo menos que puede esperarse es que la autoridad nacional ofrezca públicamente sus puntos de vista sobre la magnitud de los compromisos que implicaría para el país tal pacto, que está a punto de someterse a la votación de los miembros de la ONU en Marruecos en este mismo mes.
Para dar un paso de tal trascendencia, el pueblo dominicano debe de estar debidamente informado y, más que eso, de acuerdo con la decisión. Es una obligación de todo gobierno democrático y transparente informar al pueblo de sus grandes pasos y compromisos en el orden internacional.
Por eso se estila, en muchos países, dejar en manos de un referéndum o un plebiscito las decisiones que impliquen cruciales impactos en la vida y el futuro de una nación, para que a través de esa consulta sea el pueblo, y más nadie, el que tome la decisión que estime correcta.

Por razones de tiempo, no pedimos tal modelo de consulta. Sino, simplemente, una explicación clara y convincente del gobierno sobre este Pacto, si está o no de acuerdo con él, para que la población quede debidamente edificada.