Basílica Santa María Maggiore: en el monte Esquilino, entre dos plazas


Listin Diario                                                                                     06 de Febrero 2019

  • Basílica Santa María Maggiore: en el monte Esquilino, entre dos plazas
    Columnas. La Basílica Santa María Maggiore está dividida en tres naves, por 40 columnas de estilo jónico.
  • Basílica Santa María Maggiore: en el monte Esquilino, entre dos plazas
Carmenchu Brusíloff
Santo Domingo
En la cumbre del monte Esquilino se levanta entre dos plazas la basílica Santa María Maggiore, una de las cuatro basílicas papales de Roma y la única que conserva la antigua estructura paleocristiana. El lugar donde fue erigida esta iglesia, la primera iglesia romana dedicada a la virgen María y la más grande erigida en su honor en la capital de Italia, fue elegido por la propia Virgen. Cuenta la tradición, que se apareció en un sueño al patricio Juan y al papa Liberio para indicarles que milagrosamente señalaría dónde construir el templo. El 5 de agosto del año 358 d.C. sucedió el milagro: en el Esquilino amaneció nevando. Como tradición, cada 5 de agosto en la iglesia lanzan pétalos blancos.
Ubicada a una distancia cercana a pie del hotel Diana Roof Garden, en el que nos alojamos mi hija Carmen y yo, tomamos por la vía Cavour. Al intentar cruzar en la esquina con la vía Esquilino, una mujer estaciona su auto sobre el paso de cebra. Igual que en Santo Domingo, me digo.  Ante nosotros, la Piazza dell Esquilino donde, a los pies de la ancha y empinada escalinata que conduce hacia la fachada posterior del templo, se levanta un obelisco sin jeroglíficos. Había estado a la entrada del Mausoleo de Augusto, pero fue encontrado enterrado y roto en el siglo XVI. Sixto V lo hizo traer hasta aquí.                                        
Mientras las sombras de la tarde inician su ascenso, subimos los peldaños hasta el área del ábside y rodeamos el edificio buscando por dónde entrar. Junto a una caseta de lona, que no estaba en mi visita en el 2010, tenemos que hacer fila detrás de unas cuantas personas. De otra forma no podemos visitar la iglesia. Es un control de rayos X. Terminado el proceso salimos a la Piazza Santa Maria Maggiore, rodeada con  rejas metálicas y vigilada por un uniformado que camina por el entorno. Impiden entrar al templo sin pasar el control.  
Frente a la iglesia, cuya fachada principal de estilo barroco está decorada con una loggia, se eleva una columna de mármol acanalado con algo más de 18 metros de altura. En lo alto, una estatua de la Virgen. La columna fue traída por el papa Pablo V, desde la basílica de Majencio del Foro. A corta distancia, un letrero advierte que está prohibido sentarse en los escalones. Imagino que así evita que turistas desaprensivos los utilicen para sentarse a comer, fumar un cigarrillo o pasar el rato.
En el interior de la Basílica, dividida en tres naves por 40 columnas de estilo jónico, escuchamos el cántico de muchas voces que llenan el amplio y silencioso espacio. Pienso que es una grabación. Me equivoqué. Integrantes de un coro practican en la capilla Sixtina, una de las dos capillas con cúpula. En ella están las tumbas monumentales de los papas Sixto V y Pío V. Deambulamos curiosas por los amplios espacios girando la cabeza hacia lo alto del techo. En un punto están representadas las armas de los Borgia. El sobredorado de su artesonado fue realizado con el primer oro que llegó del Nuevo Mundo. ¿Quizás de nuestra isla, La Hispaniola?
Nos desplazamos por la nave central, con 36 paneles de mosaicos del siglo V. Tan admirable conjunto es, empero, visualmente interrumpido por el estridente color rojo de las sillas destinadas a los fieles. Cerca del ábside descubrimos unas escaleras. Descienden hasta la Sacra Culla. Por ellas bajamos. En el centro está la estatua del Papa Pío IX, en oración. Es el Papa que, tras consultar con los obispos del mundo, proclamó el dogma de la Inmaculada Concepción el 8 de diciembre de 1854. Luego me entero que aquí se conserva la reliquia definida como ‘sagrada cuna’: un trozo de madera procedente del pesebre de Jesús. En un pequeño mueble de cristal y madera, que algunos califican de tabernáculo, mueve a ternura un bellísimo niño Jesús todo de plata. 
DATOS DE INTERÉS
-La Basílica Santa María Maggiore fue residencia temporal de los papas.
-Fue fundada en el siglo V, pero reconstruida y remodelada en el transcurso de los siglos.
-Su campanario románico renacentista del siglo XIV, con cinco campanas, es el más alto de Roma: 75 metros.
-Gian Lorenzo Bernini, uno de los más grandes artistas del siglo XVII, y su padre Pietro están enterrados a la derecha del altar mayor.
-Aunque la virgen se apareció al papa Liberio, por eso la llaman Basílica Liberiana, fue construida por el Papa Sixto III. El patricio Juan se ocupó de la financiación.
-Según Francisco Guglietta, experto en la vida del Papa Pío IX, el tema del naturalismo, que despreciaba toda verdad sobrenatural podría haber sido la ‘cuestión de fondo’ que le impulsó a proclamar el dogma de la Inmaculada Concepción.