Jair Bolsonaro abona la controversia en el gobierno brasileño


Listin Diario                                                                                      31 de Julio 2019

  • Jair Bolsonaro abona la controversia en el gobierno brasileño
    Bolsonaro dijo la semana pasada que el hambre severa no era un problema para Brasil. AP
EFE
Sao Paulo
El presidente de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, continúa sumando polémicas a sus espaldas, que van desde insinuar la prisión de un periodista crítico, hasta defender la explotación de la Amazonía o negar que se pase hambre en su país. El mandatario, con poco más de 200 días en el poder, levantó en la víspera una enorme polvareda después de decir públicamente que el periodista estadounidense Glenn Greenwald podría pasar un tiempo en la cárcel por sus publicaciones en el portal The Intercept.
“Tal vez vaya preso aquí en Brasil, no va a serlo fuera, no”, dijo Bolsonaro, tras participar el sábado en una ceremonia militar en Río de Janeiro. Greenwald viene publicando desde junio pasado supuestas conversaciones entre el entonces juez Sergio Moro, hoy ministro de Justicia y pieza clave en el Gobierno de Bolsonaro, y fiscales que han puesto en entredicho esa operación anticorrupción, que llevó a prisión al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva. Asimismo, Bolsonaro, líder de la extrema derecha en Brasil, calificó al periodista de “pícaro” por “estar casado con otro hombre (el diputado federal brasileño David Miranda) y tener hijos adoptados brasileños”, lo que impide, según dijo, que sea deportado.
Esos comentarios fueron inmediatamente condenados por la oposición, asociaciones de prensa y por el propio Greenwald, y se suman a otras declaraciones explosivas dadas en las últimas semanas.
Nepotismo
Aún resuena en Brasil la indicación de uno de sus hijos, el diputado federal Eduardo Bolsonaro, para convertirse en embajador de Brasil en Estados Unidos, aunque el proceso aún está en trámite. “Pretendo beneficiar a mi hijo, sí”, admitió el gobernante el pasado 18 de julio en su tradicional directo de los jueves en redes sociales, en respuesta a los críticos que le acusaban de nepotismo.
Un día después en un encuentro con corresponsales extranjeros en el Palacio presidencial de Planalto, negó que en Brasil se pase hambre con el particular lenguaje informal y socarrón que le caracteriza.
Amazonía. 
“Brasil es nuestro, la Amazonía es nuestra”, exclamó también en una ceremonia militar
Cine.
En julio amenazó con “extinguir” o “privatizar” la oficial Agencia Nacional de Cine, si no pone un filtro a sus subvenciones.
Tamaño.
En días pasados, también fueron igual de polémicas sus bromas sobre el pequeño tamaño de todo lo oriental