Ensaladilla rusa light: cinco sencillos y refrescantes trucos para elaborarla


MSN                                                                                                  09 de Agosto 2019

Amma, socia y lectora de eldiario.es nos pregunta si conocemos recetas para hacer una ensaladilla rusa lightpara este agosto, puesto que asegura que es su mayor vicio veraniego. En efecto, tenemos unos cuantos trucos, pero antes de ofrecérselos, el primero es mucho más elemental: si queremos que la ensaladilla rusa no engorde tanto, tenemos que eliminar el pan que mojamos en ella, y tanto más los picatostes. Con este pequeño gesto nos quitaremos de en medio un montón de calorías vacías.
Dicho esto, puntualizar que la ensaladilla rusa es uno de esos platos deliciosos en los días de calor, por su frescor, por sus componentes crujientes y su sabor, pero también porque nos sacia y nos hidrata. En sí mismo es una receta sumamente sana, inventada por un chef francés para un restaurante de Moscú. La ensaladilla rusa aporta la fibra y el agua de las hortalizas cocidas junto con la proteína del atún y el huevo, así como las propiedades del aceite de oliva, siempre recomendable por sus ácidos grasos monoinsaturados.
Ahora bien, la mayonesa, fundamental en la ensaladilla rusa, supone un problema a la hora de contabilizar sus calorías a la baja, dada la mezcla de la yema del huevo con el aceite, dos productos altamente calóricos. Además, la yema no es segura en verano por ser uno de los productos más inestables microbiológicamente y susceptibles de contaminarse con gérmenes. De hecho,su uso está prohibido en bares y restaurantes por esta razón. Y es que una ensaladilla al sol que tiene yema de huevo es un peligro para la tripa.

¿Cómo se elabora una ensaladilla rusa?

Antes de entrar a especificar los trucos conviene saber cómo se elabora una ensaladilla rusa tradicional. La clásica lleva patata, zanahoria y huevo cocidos. Además las verduras van peladas y troceadas en dados. Otro ingrediente imprescindible es el atún o bonito en conserva de aceite (escurrido), así como encurtidos tipo aceitunas o pepinillos en vinagre, que también van escurridos y troceados. Se pueden añadir, y de hecho se añaden, otros ingredientes, pero se salen de la receta originaria. 
Foto: Fresco Tours

© Proporcionado por El Diario de Prensa Digital SL Foto: Fresco Tours

Los ingredientes se mezclan, se riegan de un modo superficial con aceite de oliva y un toque de vinagre de vino blanco o de sidra, para que no manche. Es entonces cuando se liga todo con mayonesa, de manera que quede un conjunto homogéneo en una matriz de la salsa. Una vez realizada esta ligazón, se mete el conjunto en la nevera por un par de horas con el fin de que descienda la temperatura y conseguir esa sensación de frescura tan característica. Es decir, que la mayonesa es la matriz de la ensaladilla rusa. ¿Imprescindible? ¿Cómo prescindir de ella si es fundamental? ¿Es entonces imposible una ensaladilla rusa light? Veamos. 

Trucos para conseguir una ensalada light este verano

  1. Usar clara de huevo industrial: así que el primer truco es usar clara de huevo industrial para hacer la mayonesa, puesto que para la ligazón no necesitamos la yema y además nos apuntamos un plus de seguridad, puesto que la clara se vende liofilizada y pasteurizada, con lo que al rehidratarla evitaremos riesgos con los patógenos. Es inevitable el uso de aceite para ligar la mayonesa, pero al menos nos ahorramos las calorías de la yema.
  2. Usar mayonesa industrial light: a favor de este truco está el que rebajamos sensiblemente las calorías y nos ahorramos el trabajo de ligar la mayonesa o rehidratar la clara industrial si la compramos en polvo. En su contra está el que los espesantes utilizados pueden ser poco sostenibles desde el punto de vista ecológico [leer Aceite de palma: seis preguntas clave para pedir su prohibición] y que como todos los productos light, puede que contenga azúcares añadidos, tal como te explicamos en Cuatro falsos mitos sobre los alimento light. De todos modos, si mesuramos la cantidad y nos aseguramos de que su composición es aceptable, es un buen truco.
  3. Usar yogur desnatado en lugar de huevo: el yogur mezcla bien con el aceite de oliva, tiene su toque de acidez y acepta bien un chorro de limón o de vinagre blancos, además de sal. Batiremos el yogur con aceite de girasol, un chorro de aceite de oliva, sal y un chorro de vinagre de vino blanco hasta conseguir la mezcla cremosa.
  4. Usar aguacate en lugar la mayonesa: podemos eliminar el atún y el huevo duro y sustituir la mayonesa por una salsa de guacamole a base de aguacate, sal, chalotas o cebolla roja -según queramos el sabor-, una punta de chile jalapeño, cilantro y zumo de limón o lima. Si somos muy valientes podemos añadir por ejemplo ajonjoli y otras especias. No conviene usar tomate en cambio, porque soporta mal el aliño.
  5. Usar frutas en lugar de encurtidos: la base para ligar debe ser el yogur desnatado y añadiremos frutas como la piña, el melocotón o la fresa, o incluso la granada, en lugar de los encurtidos como el pepinillo y sobre todo las calóricas aceitunas. Solo podremos usar frutas que soporten bien la nevera, que acepten la sal y que combinen con el sabor y la textura de las verduras cocidas. Nos aportarán fibra dietética que compensará su azúcar, además de darnos un punto de acidez refrescante.