Vuelta a las clases


Listin Diario                                                                                      14 de Agosto 2019

Con los antecedentes de episodios de violencia que provocaron un serio quiebre de la disciplina escolar, el mayor esfuerzo que deben hacer autoridades, maestros y padres de alumnos es el de apostar al orden y a la paz en este nuevo año escolar.
Sin estos elementos primordiales, no es posible asegurar un buen clima para el estudio, la convivencia armoniosa de maestros y alumnos y, lo más esencial, el cumplimiento del calendario de clases.
Las tristes experiencias del año pasado no deben repetirse. Por eso vemos bien que el Ministerio de Educación haya procedido al entrenamiento del personal de conserjería y vigilancia para prevenir sucesos de esa naturaleza.
La escuela ha de verse como un recinto sagrado, no como un parque público. Allí se concentran, día a día, tres millones de niños y adolescentes que necesitan aprender y adquirir más conocimientos para su correcta formación.
Nadie puede alterar la naturaleza misma de esos recintos, ni usarlos para actividades ajenas al objetivo de la formación educativa durante el año escolar, que se inicia el próximo lunes.
Mucha ha sido la inversión que ha hecho el Estado para facilitar el acceso a estos tres millones de dominicanos, donándoles uniformes, útiles escolares, desayunos y almuerzos, aulas modernas y equipadas con tecnologías, y en algunos casos transporte gratuito.
La inversión también ha sido dirigida a capacitar profesores, a mejorarles sus niveles salariales y a brindar el valor agregado de las tandas extendidas para la enseñanza de música, baile, y pintura artística, o los talleres politécnicos a sus alumnos, en distintos niveles.
Hay que enfatizar en la importancia de un mejor sistema de seguridad externa e interna, ya que muchos inescrupulosos vendedores de drogas o reclutadores de pandilleros suelen merodear las escuelas en busca de sus presas.
Tenemos la esperanza de que durante este nuevo año escolar puedan superarse las flaquezas que todavía afectan nuestro sistema educativo, causa básica de muchas deserciones y frustraciones.