“Atentos”


Listin Diario                                                                                 25 de Octubre 2019


MUJERES DE GRANDES LIGAS

  • “Atentos”
Carolina Cruz de Martínez
carolinacruzdemartinez@yahoo.com
Es difícil entender que Dios siempre habla pero el hombre no siempre entiende. Es preocupante también saber que hay alguien que tiene su mejor interés por nuestras vidas y que no sepamos escucharlo. La vida está tan intensa y distraída que pocos podemos discernir  que hay alguien mayor que nos está hablando.
El deporte es parte de la vida y consume mucho de la misma. Desde el momento en que un niño se interesa por una disciplina hasta el manejo profesional de un deportista. Todo demanda atención y energía, así como todos demandan respuestas y correspondencias.
Un coach espera respuesta de confirmación a un torneo, un padre espera llamada de una organización, un jugador espera la llamada de su agente y una madre espera el resultado de una resonancia magnética después de una súper jugada de su hijo atleta. Todos estamos atentos o algo o alguien pero que pena que pocos atendemos al que mejor sabe.
Muchos entienden que Dios no se interesa por temas deportivos o por un atleta. Muchos asumen que Él está tan ocupado en manejar la vía láctea, en sostener las estrellas o en el equilibrio del ecosistema que no tiene tiempo para atencionar un atleta. Pero él no se maneja de esa manera.
Dios sabe y conoce cada fibra de quien sea que busca respuesta, de cualquiera que se humille delante de su presencia, de un familiar que interceda por la vida de un deportista o de un chiquillo que le pida clasificar para pasar a una serie regional. No hay nada tan simple o tan significativo que no le llame la atención, pero nosotros no siempre estamos atentos a su voz.
Aunque la sociedad se ha vuelto frívola e incrédula Dios no ha dejado su lugar. Hay muchas vidas y corazones ligados al deporte y también ahí hay que estar atentos a que dice el dueño de esto. Así como un pequeño deportista pone atención a cada instrucción, así nosotros siempre seremos pequeños delante de Aquel que busca siempre llamar nuestra atención.
“Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios; Pero el hombre no entiende.”