Kiyomizudera: el templo de agua pura de Japón

Listin Diario                                                                     9 de Octubre 2019

DESTINOS JUNTOS 2019


Atractivo. El lugar forma parte de los bienes culturales que constituyen el Tesoro Nacional del país del sol naciente. Fundado en el año 778, es uno de los templos más visitados de Kioto.

  • Kiyomizudera: el templo de agua pura de Japón
    Así luce el Kiyomizudera y su famoso balcón rodeado por los colores del otoño. El templo se encuentra actualmente en obras de restauración. Se espera que esté listo para el año 2020. ©Istock/LD
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Yaniris López
yaniris.lopez@listindiario.com
Kioto, Japón
El tren bala nos llevó en dos horas desde la ciudad de Hiroshima hasta la antigua capital del Japón, a casi 400 kilómetros por hora. Detrás iban quedando los flashes de ciudades de edificios grises y marrones y paisajes casi primaverales.
Este año, el programa de intercambio Juntos quiso mostrar a los 26 participantes de América Central y el Caribe las iniciativas que implementa Japón para hacer frente a la crisis ambiental.

Entre las jornadas y talleres de trabajo, visitas a las autoridades ambientales y a plantas de reciclaje y manejo de desechos, hubo tiempo para recorrer parte del Japón turístico que inspira a locales y extranjeros.

La primera parada en Kioto no pudo ser más representativa. El templo histórico Kiyomizudera (o Kiyomizu-dera), lleno de visitantes bajo el cielo plomizo de marzo, nos mostró lo que significa realmente la frase “turismo de masa”.

Fundado en el año 778, las construcciones comenzaron en el 798 en la colina de Otowa, en Higashiyama (este de Kioto). Muchas de las 30 estructuras del complejo de templos budistas y algún que otro santuario sintoísta fueron reconstruidas en 1633 por el tercer shogun, Tokugawa lemitsu (1604-1651). 

Por ser un “vivo exponente del desarrollo de la arquitectura tradicional en madera – sobre todo la religiosa-”, la Unesco lo declaró Patrimonio de la Humanidad en 1994 como parte del conjunto de Monumentos Históricos de la Antigua Kioto.

El recorrido puede tomar varias horas y pese a la muchedumbre transcurre sin ningún contratiempo.

El salón principal (Hondo) del templo, con su balcón de madera de 13 metros, es un Tesoro Nacional de Japón que hace honor al majestuoso estilo arquitectónico del período Heian. Los pilares que lo sostienen, de madera de zelkova, se levantan de manera tradicional, sin clavos.

Actualmente en labores de restauración, es uno de los edificios icónicos del país Nipón, especialmente en primavera y otoño, cuando la vegetación que lo rodea se llena de color y le confiere su inspiradora aura. 

Kiyomizudera significa templo de agua pura y tiene lógica: tres chorritos de las aguas de la cascada Otowa caen desde una colina a una fuente. Los visitantes toman el agua desde el balcón, se lavan las manos y el rostro porque dicen que curan el cuerpo y el espíritu y otorgan longevidad.

A lo largo del recorrido por unos 35 puntos de interés, nos topamos con imágenes de todos los tamaños de Buda, rincones dedicados a los Jizu de piedra, salones de oración, pagodas y todo un santuario dedicado al amor.

Cada estatua, cada construcción, cada detalle tiene un significado que exige una inmutable atención a lo que explican los guías.
LA PIEDRA DEL AMOR

Formando parte del templo, detrás del Hondo principal, una escalinata de piedras conduce hasta el santuario sintoísta Jishu o Jishu Jinja. Está dedicado a Okuninushino, el dios del amor y la felicidad. Es el santuario más viejo de Kioto dedicado al dios del amor y las relaciones y recibe visitas de turistas de todo el mundo.

La principal atracción son dos piedras separadas por unos 10 metros (esta cifra la indica el material informativo que te entregan en el mismo santuario) que, según la tradición, te “predice” la suerte que tendrás en el amor.

El cartel indica algo así como que si caminas con seguridad de una piedra a la otra con los ojos cerrados, tu deseo será concedido muy pronto. Si no lo consigues, puede que pase un tiempo largo antes de que el amor llegue a tu vida y probablemente necesitarás de la intervención de un tercero que te ayude a conseguirlo.
TAMBIEN EN KIOTO

Recorrimos las calles estrechas del antiguo Kioto, donde las turistas alquilan kimonos para tomarse fotos en los diversos puntos de interés; participamos en una ceremonia del té y conocimos el interior de una casa tradicional japonesa, la