Bodden fue un cronista deportivo sin arrugas


Listin Diario                                                                             07 de Enero 2020

TRIPLE TEAM

  • Bodden fue un cronista deportivo sin arrugas
Alex Rodríguez
alex.rodriguez@listindiario.com
 Nuevamente la vida nos coloca en la incómoda posición de tener que referirnos a alguien cuando ya no está entre nosotros.
Y otra vez le toca el turno a un individuo cuya calidad profesional solo puede ser superada por su calidad como ser humano.
Renaldo Bodden es una referencia tanto de su generación como de las que le sucedieron en el arte de la escritura y el comentario deportivo.
Dotado de una excelente capacidad de análisis, un dominio total del lenguaje escrito y hablado junto a un pleno conocimiento de los deportes que manejaba, Bodden se constituyó en un obligado consultor a la hora de evaluar el diario acontecer dominicano en materia deportiva.
Pero más allá de su ejercicio periodístico especializado en el deporte, Bodden era el hombre de la eterna sonrisa, el consejo acertado, siempre dispuesto a compartir y colaborar con todo aquel que se lo solicitaba.
Sea un reportaje por televisión, una crónica en prensa escrita o un comentario radial, Bodden ejercía una maestría de tal magnitud en su quehacer periodístico que muchos de sus trabajos podrían servir como material de texto para cualquier asignatura en la carrera de Comunicación.
Fue uno de los periodistas que tuvo la oportunidad de cubrir la llamada Era de Oro del baloncesto superior del Distrito Nacional. Y aunque era un fino y agudo comentarista de béisbol y sus últimas crónicas se las dedicó al voleibol, también era un amplio conocedor del baloncesto.
En el 2004 quien suscribe realizó, al cumplirse los 30 años del básquet distrital, una encuesta para seleccionar a los 30 mejores de por vida. Bodden fue uno de los encuestados. Tras el resultado tanto él como Luis Rafael Madera fueron los que más se acercaron al consenso.
Señor Bodden -como le decía un exdiagramador de este periódico- gracias por su ejemplo como profesional y persona. Será extrañado, pero nunca será olvidado.