Ayudemos a nuestra maltratada Patria!!!

23 de mayo 2020

Amigos, si les parece la propuesta, apoyemos la iniciativa reenviandola a más amigos y familiares, para divulgarlo y hacer algo de presión.

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Amigos:
Ayudemos a nuestra maltratada Patria!!!
Este es un movimiento para apoyar una Ley de Reforma.

Si cada destinatario reenvía este e-mail a un mínimo de veinte personas de su lista de contactos, y a la vez, pedir a cada uno de ellos que hagan lo mismo, en tres días, la mayoría de las personas de este país tendrán este mensaje.

Esta es una idea que realmente debe ser considerada por y para las personas que no somos parásitos. 

Ley de Reforma.

1. El honorable diputado será asalariado solamente durante el período que haya sido elegido, y no tendrá jubilación de por vida. En muchos casos han ejercido un solo período y perciben una jugosa jubilación una vez terminado su período, por el resto de su vida.

2. El diputado contribuirá a la Seguridad Social. Todo personero actualmente en el fondo de jubilación de la Asamblea, deberá pasar al régimen vigente de la Seguridad Social en forma inmediata; de esta manera, todo honorable, deberá participar de los beneficios dentro del régimen de la Seguridad Social exactamente igual como todos los ciudadanos de este país. 
El fondo de jubilación no puede ser usado para ninguna otra finalidad.

3. Los diputados deben pagar su plan de jubilación, como todos y no que todos les paguemos incluso su plan de jubilación.

4. Los diputados dejarán de votar su propio aumento de salario.

5. Los diputados dejarán su seguro actual de salud y deberá participar del mismo sistema de salud que los demás ciudadanos de esta manera podrían acercarse a conocer la igualdad que profesan.

6. Los  diputados deben cumplir con las mismas leyes y obligaciones que el resto de los ciudadanos.

7. Los diputados deben cumplir sus mandatos (no más de 2 legislaturas), después irse a casa y buscar empleo. 

Servir en el Congreso es un honor, no una carrera.

El político es un empleado del pueblo, pagado por el pueblo, no es un Dios; se debe a todos nosotros y debe de estar agradecido a que le demos un puesto de trabajo.

La culpa es nuestra que le dejamos hacer lo que se les da en ganas, si alguien debe de tener privilegios somos los ciudadanos que les pagamos, no ellos.

Si los pusiésemos en su sitio, qué pocos políticos tendríamos, pues de vocación existen muy pocos. 

DE ESTA MANERA PODEMOS ARREGLAR NOSOTROS LA ASAMBLEA Y NO QUE LOS DIPUTADOS SE SIGAN ARREGLANDO CON NOSOTROS.