Deportistas, política y sociedad

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El Deporte martes, 12 de mayo de 2020
  • Deportistas, política y sociedad
Alex Rodríguez
rodriguezalexandro@yahoo.es
Uno de los puntos débiles que le han señalado en su trayectoria deportiva a Michael Jordan es su poca o ninguna participación o actuación en los problemas políticos y sociales en su país, los Estados Unidos.
En uno de los capítulos de la docu-serie "The Last Dance" (El Último Baile), el extraordinario atleta reconoció que nunca se ha visto como un activista y que simplemente se limitaba a realizar su labor en la cancha de baloncesto.
La noción general es que los deportistas, sobre todo los que llegan a la estatura de Jordan, tienen que ser ejemplos para la sociedad, para la niñez y ser voces para defender causas que muchos entienden merecen la pena.
Pero la realidad es que los atletas son seres humanos igual que cualquier otro. Son personas de carne y hueso que van a cometer errores. Van a tener sus vicios, sus imperfecciones, sus virtudes, etc.
No están hechos de un material diferente al de otro individuo que se dedique a la actividad humana que sea. Y al igual que cada uno de ellos es su prerrogativa, su decisión, prestar su nombre o contribución a la idea que consideren.
En el caso de los atletas profesionales son parte de un sistema capitalista que expone sus atributos físicos para el deleite de los fanáticos, pero también para multiplicar las fortunas de los dueños de los equipos.
Bien pagados, multimillonarios y hasta billonarios en el caso del propio Jordan, pero no dejan de ser obreros que ponen su fuerza de trabajo al servicio de un capital con la intención de crear más riqueza.
Cada quién hace lo que entiende. Y no se le puede pedir a estos portentos físicos que den la cara por una u otra razón. No se puede poner esa presión extra ya que tiene que ser una acción que nazca de ellos, de sus corazones, de sus conciencias.
Y no por participar o no en esos movimientos, protestas o reclamos van a ser mejores o peores seres humanos o deportistas. Es solo que unos son más expresivos, más comprometidos.
El deporte es como el departamento de juguetería en la tienda de la vida. Y a los niveles profesionales se le agrega a este deleite para el espíritu de protagonistas y espectadores el elemento del negocio.
No son los atletas los llamados a hacer las transformaciones o cambios que necesitan las sociedades del mundo. Eso le corresponde a otros. Los deportistas tienen su labor definida.