El cansancio del aislamiento por el COVID-19 lleva a un peligroso “relajamiento social”

Diario Libre

14 de mayo 2020

La población se siente cansada del confinamiento por el coronavirus y ha comenzado a salir a las calles sin importarle las restricciones del Gobierno. 
La sociedad dominicana está cansada y hastiada del confinamiento a que ha sido sometida por las autoridades en procura de salvar vidas y evitar el contagio del SARS-CoV-2, que produce el COVID-19, de ahí que haya caído en un “relajamiento” y haya adoptado conductas irracionales y hasta agresivas contra las autoridades y el seno familiar.
Ese planteamiento fue hecho por varios profesionales de la conducta y la sociedad al ser consultados por Diario Libre sobre los efectos en la población del aislamiento social y el toque de queda decretado por el Gobierno desde hace alrededor de dos meses como medida de frenar la expansión de la enfermedad, que a la fecha registra 409 defunciones y 11,196 contagiados. El Senado de la República aprobó la solicitud sometida por el Poder Ejecutivo de aprobar un cuarto período de excepción por 25 días. Este jueves la resolución será conocida por la Cámara de Diputados.
“Hay gente que asume actitudes de violencia”
“Yo creo que en la actualidad se da un gran hastío en buena parte de la población que no tiene las mejores condiciones de vida para estar en una cuarentena, y ese hastío, yo pienso, que toma algunos cursos, algunos canales, por ejemplo, hay gente que asume actitudes de violencia”, adujo Celedonio Jiménez, sociólogo.
El profesor de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y miembro de la Academia de Ciencias atribuye este “hastío” a que gran parte de la sociedad está atravesando una situación que la perturba, debido a que es imprevista y que nunca vivida.
“Es algo a lo que la gente no estaba acostumbrada a esta realidad, a esta situación que, además, refleja o que se da en medio de una gran incertidumbre. La gente no sabe dónde vamos a llegar, cuál va a ser el final, cómo va a ser el final y entonces, yo pienso, que esa perturbación en que se encuentra una gran parte de la sociedad la lleva a actuar de manera que uno a veces se sorprende, porque no ve la coherencia”, subrayó.
Ya la gente está como desesperada
El psicólogo Daniel Cueto, quien forma parte de la red de asistencia psicológica del Ministerio de Salud Pública, ve que en la sociedad se está dando “un relajamiento” frente a las restricciones impuestas y que antes acataba y, ahora, no las está cumpliendo.
“Hay un aumento de casos, porque más o menos al principio estaba controlado (el toque de queda), estuvo bien, todo el mundo lo asumió, pero creo que ya la gente está como desesperada y la gente sale al supermercado, salen para donde quieran”, sostiene.
El psicólogo señala los peligros que la conducta puede conllevar a la larga. “Esto puede traer una segunda ola o un segundo rebrote del virus y puede traer consecuencias fatales”, acota.
Otro punto que destaca Cueto es la perturbación mental y emocional que está provocando la cuarentena y el COVID-19 en las personas, debido a que es algo que “ha llegado para cambiar la perspectiva, la dinámica familiar y el diario vivir en todos los ámbitos”.
Daniel Cueto, psicólogo.
Daniel Cueto, psicólogo. ( )












Dijo que producto de la situación, están lidiando con personas con estrés postraumático, depresión, ansiedad, insomnio, inseguridades y miedo a morir.
“Está llegando de todo, personas con insomnios, que llevan días y días sin dormir porque sienten que tienen el virus, porque fueron al supermercado y tuvieron contacto con alguien con el virus”, aduce.
Sobre el distendimiento social que se ha observado en los últimos días, que incluye un mayor tráfico vehicular, aumento de las aglomeraciones en espacios públicos como en establecimientos comerciales autorizados y aperturas clandestinas de negocios, el psicólogo Luis Vergés lo atribuye a la cultura del dominicano.
“Aquí hay varias categorías de gente en cuanto a ‘relajar’ las medidas. Algunos se la juegan porque tienen tanta necesidad que prefieren arriesgar, pero hay otros que tienen una conciencia muy limitada, incluso tienen un pensamiento mágico que les hace creer que a ellos no les va a pasar y juegan a lo que se llama la ruleta rusa, que por cierto, eso es un componente muy frecuente en la mentalidad del dominicano que se opone a la prevención, fíjate que nosotros no tenemos una cultura preventiva y eso va en contra nuestra, ante una crisis como esta”, indica.
Pero aclara que, pese a todos los pronósticos, no se ha dado ese gran brote de violencia, del que se hablaba. Sin embargo, deja claro que todas las crisis manejan algún trastorno emocional. “Y ya estamos viendo manifestaciones en el trastorno de sueño, manifestaciones en un porcentaje muy alto de tristeza y depresión, también algunos casos de ideas suicidas”, acota.
Psiquiatra: el encierro dispara enfermedades mentales
José Dunker, psiquiatra, lo plantea de la siguiente manera: “El encierro tiene dos lados, un lado negativo y un lado positivo, el lado negativo es que es un estresor y dispara enfermedades mentales”.
Dice que el aislamiento actual “a cierta gente le actúa como un estresor y dispara la vulnerabilidad de esa persona” y aclara que de por sí el encierro no vuelve loco a alguien, sino que “hace a las personas vulnerables a desencadenar trastornos físicos y mentales”.
“Porque no es que cualquiera se vuelve loco, es que alguien es vulnerable a eso, no es que cualquiera se va a deprimir y va a tener insomnio o se va a tornar violento, es que uno tiene una vulnerabilidad y entonces el encierro dispara esa vulnerabilidad, algo que uno tiene en potencia”, manifiesta.
Y agrega que “se está reportando un incremento de violencia intrafamiliar, de depresión, de insomnio, de ataques de pánicos y otras cosas parecidas”.