¿Somos también el vacío?

Listin Diario
Puntos de vista viernes, 19 de junio de 2020

EL CORRER DE LOS DÍAS

MARCIO VELOZ MAGGIOLO
mvelozm@yahoo.com
Es que, sin du­das, moléculas y átomos nece­sitan del vacío o espacio micro para moverse.
Toda materia posee mo­vimientos propios y secre­tos. Nada se mueve sin es­pacio y todo movimiento es un principio del tiempo. ¿Cuánto vacío, (espacio in­material), constituye el cuerpo que nos gastamos? Los espacios intercelulares revelan un tiempo físico—químico.
Hasta ahora los quarks son la parte más diminu­ta de la materia, partículas que al parecer toman sus decisiones sin consultar al átomo de donde provienen, desgajadas.
Pero el quark se mueve, gira, se acomoda en su va­cío, una forma de lo espa­cial, en el que también gi­ran los viejos componentes de lo material; es decir que átomos y moléculas tam­bién, es indiscutible, necesi­tan para girar, dar vueltas y trasladarse, de un espacio, de un micro—vacío, de una oquedad en la que se desa­rrolle el movimiento prísti­no de la naturaleza anclada en la materia.
Compuestos de átomos y moléculas con vacíos en los que girar es esencial, estamos también, como to­do universo, compuestos de vacío.
No sabemos si existe una materia verdadera­mente cuántica como se­ría la materia espiritual, la materia anímica, o si es que la materia se divide también en alma y espíri­tu, en ego y yo superior al ego, como formas que con­tinúan latiendo tras el mo­rir fenómeno físico, que al producirse, para muchos es solo un cambio, una dis­persión o separación de materia y espíritu.
Debido a estos espacios, a estos vacíos necesarios a la materia para expresarse, so­mos también, en gran par­te, vacío intercelular com­pactado.
Formamos parte de la interestelaridad; nuestro cuerpo como el de todas las cosas, aun las que se crea que padecen inercia, está compuesto de movilidades, por materia que, para ex­presarse, necesita del vacío que evita la paralización.
Si ese vacío desapare­ciera y la gravedad toma­ra posesión de lo existente, la aglutinación conforma­ría una gran bola universal donde la fusión eliminaría todas las identidades mate­riales del universo. .
Valdrá entonces recordar que esos vacíos necesarios pa­ra el movimiento celular son en verdad, el espacio y com­plemento de la materia.
Hay que recordar que es­tamos hechos de vacíos que permiten el giro y el mo­vimiento celular, que pro­mueven la microgravedad necesaria para que la ma­teria continúe, y los quarks, conformadores y a veces complementos , también se establezcan dentro de un área donde sea posible su movilidad.
Estamos, en la más pro­funda física y en la más des­lumbrante biología, “cons­truidos” también de vacíos o espacios, de materia que necesita para moverse en la intimidad de lo creado, ese vacío o espacio que lleva­mos, como toda materia: universos flotantes, células conformadas, hasta el mo­mento, por el Inter espacio mínimo posible.