“COSAS QUE NO PEGAN”

Listin Diario
El Deporte viernes, 31 de julio de 2020
  • “COSAS QUE NO PEGAN”
Carolina Cruz de Martínez
carolinacruzdemartinez@yahoo.com
Hay muchas cosas que todos nosotros empleamos porque la hemos aprendido por costumbre, por tradición, por el entorno. Frases, refranes, reacciones, manejos, hábitos, la gran mayoría son el resultado de repetición y observación. Muchos asumimos lo que vemos y también podemos rechazarlo y descartarlo. 
Lo cierto es que todo tiene una influencia sobre nosotros; en el béisbol los veteranos influyen constantemente sobre la nueva generación. De ellos aprenden reglas no escritas, los trucos, los movimientos a favor y en contra, lo que funcionó para ellos y lo que no y un sin número de información que se comparten dentro de su argot.
Aunque en todo hay aprendizaje no todo debe ser transferible y pasable, pues hay cosas que no pegan no importa el tiempo o época. En una etapa se pensaba que pegar pelotazos era deshonroso y vergonzoso, y luego se pensaba que era necesario y bien aceptado. En otra época se pensaba que los esteroides eran necesarios y más adelante eran prohibidos y censurados; en un tiempo se aceptó un juego competitivo, rudo y orgánico, ahora hay más elementos restrictivos que hacen del mismo algo más ensayado y producido. Cada tramo histórico trae sus exigencias y modelos y aunque hay cosas que transcienden en el tiempo hay otras que ya no pegan no importa que tanto hayan permanecido en el juego.
Pueda ser que tomar represalias contra un rival sea parte de la competitividad y rivalidad del juego, pero en tiempos como estos no pega el hacerlo. Pueda ser que el truqueo de cámaras haya aventajado una alineación para convertirse en campeón pero en medio de este regreso la represalia no es bienvenida ni grata. Pueda ser que antes no se valoraban muchas cositas simples y triviales pero hoy ya no pega el ser arrogante, ingrato y pedante. Al final del día no importa que tan famoso, adinerado o talentoso sea un deportista, sigue siendo un ser humano limitado con las mismas necesidades que todos los mortales.
“Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.” Romanos 12:3